El ministro de Economía, Luis Caputo, compartió sus inquietudes sobre la recuperación económica en Argentina durante una conferencia en la Bolsa de Comercio de Rosario. Ante un público de más de 700 personas, el funcionario destacó que si bien existen oportunidades de crecimiento, la velocidad de esta recuperación lo preocupa. Su afirmación refleja la tensión que persiste en el contexto económico del país, donde la inflación sigue siendo un tema candente que afecta a diversos sectores.

Durante su exposición, Caputo analizó el desempeño del Producto Interno Bruto (PIB) y la variación en la actividad económica, haciendo referencia a los datos del EMAE que podrían indicar una desaceleración. Comentó sobre el impacto de los precios de la nafta y la educación en la inflación del mes anterior, aunque se mostró optimista al afirmar que tales fluctuaciones no desviarían al Gobierno de su rumbo económico. "Vamos a alcanzar nuestras metas", aseguró, subrayando la determinación del Ejecutivo a pesar de los desafíos que enfrenta.

Uno de los puntos más sensibles abordados por Caputo fue el de las retenciones al agro, un tema que ha generado controversia y debate en el sector agrícola. Si bien el ministro manifestó su deseo de eliminar las retenciones por completo, también reconoció que esto podría tener repercusiones negativas en el corto plazo, como un incremento del déficit fiscal. Con un tono irónico, sugirió que un déficit fiscal podría llevar a la economía a una situación insostenible, en alusión a las políticas de emisión que podrían implementarse en caso de un déficit creciente.

El contexto del dólar también fue parte fundamental de su discurso. Caputo se refirió a las críticas que recibe el Gobierno respecto a la política cambiaria, en especial a la supuesta "manipulación" del dólar para contener la inflación. En respuesta a estas acusaciones, enfatizó que el Gobierno no está pisando el dólar, y que la política cambiaria que se está llevando a cabo es necesaria para la estabilidad económica. Su postura firme incluyó una crítica a quienes abogan por la devaluación como solución a los problemas económicos, descalificando tales propuestas como ineficaces y peligrosas.

"La idea de que para ser competitivos hay que devaluar es un mito que debemos desterrar", afirmó Caputo, dejando en claro su desacuerdo con esa visión. Además, argumentó que la devaluación no ha traído beneficios a largo plazo en un país que ha pasado de una paridad de 1 a 1.400 en los últimos 25 años. Su crítica se intensificó al calificar a quienes promueven la devaluación como desinformados o, en algunos casos, motivados por intereses personales.

Con un tono desafiante, el ministro concluyó su intervención expresando su frustración hacia quienes insisten en la devaluación, utilizando un lenguaje fuerte para describir su postura. Esta declaración ha generado reacciones mixtas en el ámbito económico, donde algunos analistas apoyan su visión, mientras que otros cuestionan la falta de medidas concretas para abordar las preocupaciones inflacionarias. En resumen, la presentación de Caputo resalta no solo los desafíos económicos actuales, sino también la complejidad de las decisiones que enfrenta el Gobierno en su búsqueda por una recuperación sólida y sostenible.