Los reyes Felipe y Letizia encabezaron este lunes en Madrid el acto central del Día de la Fiesta Nacional, una parada militar que se desarrolló sin alteraciones y con una importante presencia de público en el centro de la capital española. El desfile recorrió el eje del Prado y Recoletos y finalizó, como en años anteriores, en la Plaza de Colón, bajo un cielo despejado que permitió el desarrollo normal de las actividades aéreas y del salto en paracaídas.

La ceremonia estuvo atravesada por la precampaña para las elecciones generales del 29 de noviembre y por el viaje que los monarcas tienen previsto realizar este martes y miércoles a Ceuta y Melilla. La visita busca transmitir un mensaje de “normalidad” después de la entrada masiva de migrantes registrada en julio.

Durante el comienzo y el cierre del desfile se escucharon insultos, silbidos y gritos contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al igual que ocurrió en ediciones anteriores. La jornada reunió a miles de ciudadanos en las calles de Madrid y se desarrolló sin cambios respecto del plan previsto.

En total, participaron 4.380 integrantes de las Fuerzas Armadas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y otras instituciones públicas de carácter civil, todos ellos con uniformidad de gala. Del total, 3.850 eran hombres y 530, mujeres. La representación del Gobierno no fue completa: estuvieron ausentes el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente; la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego; y la ministra de Sanidad, Mónica Ga.