El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, advirtió que los incendios que afectan al suroeste del país, en particular al departamento de Gironda, volvieron a una situación crítica. El cambio se produjo después de una mañana de relativa calma, cuando nuevas ráfagas de viento comenzaron a golpear la región pasado el mediodía.
Alrededor de 170.000 personas continúan evacuadas entre Gironda y Landas. En Gironda, las llamas ya consumieron casi 33.000 hectáreas, mientras que en el conjunto de Francia los incendios arrasaron unas 200.000 hectáreas desde principios de año, en lo que representa un récord histórico negativo para el país.
“El cambio brusco de las condiciones meteorológicas ocurrido ayer ha modificado profundamente la dinámica del fuego. Tras una ligera mejoría esta noche y esta mañana, las previsiones vuelven a ser desfavorables. Las próximas horas pueden ser difíciles”, alertó Lecornu después de la reunión interministerial de emergencia celebrada esta tarde.
El jefe de Gobierno informó además que los recursos terrestres de los bomberos fueron redistribuidos masivamente hacia el suroeste, con el objetivo de concentrar el operativo en los sectores más comprometidos. En la zona trabajan unos 1.400 bomberos, 1.500 militares y 1.700 integrantes de las fuerzas de seguridad interior.
El presidente Emmanuel Macron también se pronunció en redes sociales para transmitir un mensaje de apoyo ante la emergencia. La evolución del viento y las condiciones meteorológicas de las próximas horas mantienen la preocupación de las autoridades, especialmente por la situación en Gironda.



