Las fuerzas insurgentes hutíes de Yemen anunciaron este domingo dos nuevos ataques contra instalaciones de la petrolera estatal saudí Aramco. La ofensiva fue presentada como una respuesta a los bombardeos de Arabia Saudita contra posiciones del movimiento en territorio yemení. En el material difundido, los hutíes denunciaron 50 ataques saudíes, mientras que un portavoz militar se refirió a una docena de nuevos bombardeos registrados durante la jornada.

La escalada se produjo después de que los hutíes lanzaran, el 3 de septiembre, una ofensiva en sectores de las provincias de Taiz y Hodeida. Desde entonces, el grupo asegura haber obtenido avances territoriales, entre ellos la toma de la ciudad de Moca y de zonas próximas al estrecho de Bab el Mandeb. La situación representa un revés para las autoridades reconocidas internacionalmente, encabezadas por el presidente Rashad Al Alimi desde la ciudad de Adén.

Los enfrentamientos se intensificaron durante el fin de semana, con ataques cruzados entre los hutíes y las fuerzas saudíes que respaldan al Gobierno de Adén. Los bombardeos alcanzaron áreas cercanas a Saná, la capital yemení, y también las regiones saudíes de Asir y Najrán. En Asir, una persona resultó herida.

Ante la gravedad de la situación, el presidente de Yemen anunció este domingo el inicio de una amplia contraofensiva para expulsar a los insurgentes hutíes de Saná, bajo su control desde hace más de una década, y derrotar en todo el país al movimiento Ansarolá, respaldado por Irán. Arabia Saudita todavía no se había pronunciado sobre los nuevos ataques al momento del anuncio hutí, realizado por el coronel Yahya Sari, portavoz de las fuerzas insurgentes.