El proceso de privatización de Belgrano Cargas y Logísticas SA avanza con el objetivo de redefinir el futuro del sistema ferroviario argentino. En este contexto, el Poder Ejecutivo Nacional ha implementado una serie de medidas que buscan optimizar la operación de esta importante línea de carga del país. La reciente publicación del decreto 282/2026 en el Boletín Oficial establece directrices claras sobre el uso de los fondos que se obtendrán de la venta de material rodante, así como las pautas para su valuación y el proceso de concesión de las vías.
El decreto especifica que la totalidad de los ingresos derivados de la venta del material rodante será destinada a un fideicomiso regulado por el Decreto N° 976/01. Este fideicomiso tiene como misión financiar y llevar a cabo obras de infraestructura en las vías que serán otorgadas a operadores privados. Es relevante señalar que el valor mínimo de referencia para la venta será fijado por el Tribunal de Tasaciones de la Nación, lo que asegura transparencia y objetividad en el proceso. Esta medida marca un cambio significativo en la gestión de los recursos provenientes de la privatización, priorizando la inversión en infraestructura vial que es crucial para el desarrollo del transporte en el país.
El nuevo esquema de asignación de fondos contempla no solo el remate público de material rodante, sino también la posibilidad de vender estas propiedades a través de procesos de licitación pública tanto nacional como internacional. Esto abre la puerta a un mayor interés de distintas empresas que podrían participar en la concesión de las vías, lo que a su vez puede incentivar la competencia y mejorar los servicios. La Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía ha sido instruida para que incluya en los pliegos de condiciones de las licitaciones la identificación detallada del material rodante que será parte de los contratos, un aspecto que resulta fundamental para los futuros operadores.
A medida que el proceso de privatización del Belgrano Cargas se aproxima a su etapa final, el Gobierno se prepara para publicar los pliegos de licitación en el próximo mes. La adjudicación de estas concesiones permitirá que el grupo seleccionado gestione la operación de los trenes de carga por un periodo de hasta 50 años. Esto implica una oportunidad única para revitalizar una de las principales líneas de carga del país, que ha enfrentado desafíos significativos en términos de eficiencia y operatividad.
En este contexto, Grupo México, a través de su filial GMXT, se presenta como el único grupo extranjero interesado en obtener la concesión. Este conglomerado, que se encuentra bajo el control del segundo hombre más rico de México, opera la red ferroviaria más extensa de ese país, concentrándose en el transporte de carga. Su experiencia en la gestión de sistemas ferroviarios en México y Estados Unidos, donde se logran trayectos de hasta 600 kilómetros en un promedio de nueve horas, contrasta drásticamente con la realidad del Belgrano Cargas. Actualmente, este tren requiere cuatro días para completar el recorrido entre Rosario y Córdoba, lo que resalta la urgente necesidad de modernización y eficiencia.
El Belgrano Cargas se ha consolidado como una de las principales arterias para el transporte de granos desde el noroeste argentino hacia los puertos del Gran Rosario. Sin embargo, a pesar de las inversiones recientes, su rendimiento se encuentra muy por debajo de los estándares internacionales. Las limitaciones en velocidad y capacidad de carga han generado un aumento en los costos operativos, lo que repercute en el precio final del transporte. Esta situación plantea un escenario donde la privatización y la inversión en infraestructura vial se tornan esenciales para mejorar la competitividad del sector ferroviario argentino en el contexto global. La licitación también abarcará las líneas San Martín y Urquiza, lo que ampliará el impacto de estas reformas en el sistema ferroviario nacional.



