Los precios de los carburantes registraron esta semana su novena suba consecutiva y alcanzaron los valores más altos desde la tercera semana de marzo. Desde la reducción de la rebaja del IVA al 10%, aplicada a comienzos de julio, el diésel acumula un aumento del 24%, mientras que la gasolina subió un 20,4%.
El precio promedio del litro de diésel avanzó un 0,21% frente a la semana anterior y quedó en 1,865 euros. La gasolina, en tanto, llegó a 1,732 euros por litro después de encarecerse un 0,52%, según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea.
El cambio de tendencia se consolidó luego de que el Gobierno aprobara, el 29 de junio y en un Consejo de Ministros extraordinario, un real decreto ley para hacer frente a las consecuencias del conflicto en Oriente Medio. La medida contempló el fin de la rebaja del IVA al 10% sobre los carburantes, que había sido incluida en el primer paquete anticrisis de marzo.
El mismo decreto estableció una reducción del impuesto especial de hidrocarburos (IEH), equivalente a 15 céntimos de euro por litro durante julio y a 10 céntimos desde el 1° de agosto. Para septiembre, inicialmente se había previsto una rebaja de cinco céntimos por litro.



