El ministro de Relaciones Exteriores de Lituania, Kestutis Budrys, calificó como una “llamada de atención para Europa” el repunte de llegadas a Ceuta desde Marruecos durante las últimas jornadas. Según el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, unas 60.000 personas habrían ingresado de manera ilegal, de acuerdo con la información difundida en el borrador.
Budrys vinculó la situación con la experiencia de su país frente a la presión migratoria que, según sostuvo, fue orquestada por Bielorrusia. “La seguridad de Europa comienza en sus fronteras exteriores. Los acontecimientos en Ceuta, España, son una llamada de atención para Europa”, afirmó el funcionario en sus redes sociales.
El canciller lituano también destacó las “importantes inversiones” realizadas por su país para reforzar la protección fronteriza y sostuvo que las medidas no deben limitarse a la seguridad nacional. “No se trata solo de una cuestión de seguridad nacional, sino de la seguridad colectiva de Europa”, señaló.
En ese sentido, reclamó una participación conjunta de los Estados miembros de la Unión Europea y remarcó que la defensa de las fronteras exteriores constituye una responsabilidad compartida. “Lituania apoya una política migratoria de la UE clara y firme: una protección más sólida de las fronteras exteriores, retornos efectivos, una cooperación más estrecha con terceros países y solidaridad como pilar fundamental de todo ello”, concluyó.



