El Gobierno de Bolivia anunció que la Policía buscará detener al fiscal general interino Luis Montaño, quien asumió el cargo pocas horas antes, acusado de usurpación de funciones y de intentar obstaculizar la investigación vinculada con el caso Marset. La causa alcanza a distintas autoridades, entre ellas el exfiscal general Róger Mariaca, quien fue destituido y detenido.

El portavoz presidencial, José Luis Gálvez, denunció a Montaño por haberse autoproclamado fiscal general "de manera ilegal e ilegítima". Durante una conferencia de prensa, sostuvo que el funcionario "está siendo buscado y va a ser detenido" y que deberá rendir cuentas ante la Justicia.

El anuncio se produjo después de que Montaño asumiera de manera interina la conducción de la Fiscalía General del Estado, tras el arresto de Mariaca. El exfiscal fue detenido junto con Alberto Zeballos, fiscal del departamento de Santa Cruz.

Gálvez también acusó a Montaño de intentar frenar las investigaciones contra los funcionarios detenidos. Según el portavoz del gobierno de Rodrigo Paz, el fiscal interino se habría puesto "del narcoterrorismo y de la estructura criminal", por lo que advirtió que recibirá "una respuesta firme y directa de parte del Gobierno".

Montaño, en cambio, sostuvo que asumió temporalmente el cargo por ser el fiscal superior con mayor antigüedad. Según su explicación, tomó esa decisión para evitar un vacío institucional luego de la detención de Mariaca.