Ankara, 7 de julio (Redacción Medios Digitales) – La cumbre de la OTAN comenzó oficialmente este martes en Ankara con una cena de gala que reunió a los líderes de los países miembros de la Alianza. Este evento, que tuvo lugar en el Bestepe Presidential Compound, sirvió como telón de fondo para el Foro de Industria de Defensa, donde se discutieron contratos de gran envergadura. Entre los asistentes se destacó la presencia del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien busca apoyo internacional en medio del conflicto con Rusia.

La agenda del miércoles, que incluirá la reunión del Consejo del Atlántico Norte, se centra en la evaluación del progreso de los compromisos para incrementar el gasto en defensa. A un año de haberse comprometido a destinar el 5 % del PIB a este rubro durante la cumbre en La Haya, los líderes aliados deberán enfrentar exigencias y críticas, especialmente del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha manifestado su descontento con la contribución de algunos países europeos y Canadá.

La gala, que comenzó a las 18:30 hora local (15:30 GMT), fue organizada por el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y su esposa, Emine Erdogan, quienes dieron la bienvenida a los dignatarios en la residencia presidencial. Este complejo, que alguna vez fue una granja forestal de Mustafa Kemal Atatürk, ahora alberga la sede oficial del mandatario turco, y se convirtió en un punto de encuentro clave para la diplomacia internacional.

Durante la cena, se llevaron a cabo discusiones paralelas que incluyeron una reunión del Consejo OTAN-Ucrania, donde ministros de Asuntos Exteriores abordaron las necesidades de apoyo a Ucrania, y un encuentro de ministros de Defensa. A este último evento fueron invitados representantes de países aliados como Australia, Japón, Nueva Zelanda y Corea del Sur, que también tienen un interés estratégico en la seguridad regional.

El tema del aumento del gasto en defensa ha cobrado especial relevancia, dado el contexto de tensiones geopolíticas en Europa y Oriente Medio. La presión de Trump hacia los aliados para que aumenten sus aportes financieros es constante, y sus recientes declaraciones en Ankara reflejan una vez más su frustración ante lo que considera una falta de compromiso de ciertos países. En sus propias palabras, cuestionó: “¿Para qué estamos gastando centenares de miles de millones de dólares en ellos, cuando no están ahí para nosotros?”.

En cuanto al apoyo militar a Ucrania, los líderes de la OTAN están considerando un nuevo compromiso financiero que podría alcanzar los 70.000 millones de euros en un plazo de dos años. Esta cifra incluiría un préstamo de 60.000 millones de euros por parte de la Unión Europea, aunque no se anticipan avances significativos en el camino de Ucrania hacia la membresía en la Alianza. La situación en el país sigue siendo precaria, y la necesidad de una respuesta unificada por parte de los aliados se hace más urgente cada día.