En un giro radical en la política israelí, Bezalel Smotrich, actual ministro de Finanzas y figura prominente de la extrema derecha, ha instado al primer ministro Benjamin Netanyahu a llevar a cabo una ocupación integral de la Franja de Gaza. Esta declaración se produce en el contexto de la actual ofensiva militar contra el movimiento islamista Hamás, que ha intensificado el debate sobre la estrategia de Israel en la región. Smotrich ha dejado claro que considera la ocupación de Gaza como una medida necesaria si el grupo palestino no desmilitariza el enclave, lo que plantea serias interrogantes sobre la posibilidad de alcanzar una paz duradera.

Smotrich ha argumentado que, en lugar de ceder territorio a sus enemigos, Israel debería adoptar una postura más agresiva y arrebatarles el control de la región. En sus declaraciones, enfatizó que la desmilitarización de Hamás, tal como lo ha solicitado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es un requisito indispensable para cualquier acuerdo futuro. De no cumplirse esta demanda, advierte que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) deben prepararse para una ocupación total de Gaza, un enfoque que podría escalar aún más las tensiones en el área.

El ministro ha declarado que "sin asentamientos, no habrá seguridad", reflejando una visión que vincula la expansión territorial con la percepción de seguridad de Israel. En este sentido, su propuesta no solo implica una ocupación militar, sino también la fundación de nuevos asentamientos israelíes en Gaza, una medida que podría ser vista como una provocación tanto por parte de la comunidad internacional como de los propios palestinos. Esta postura se enmarca dentro de una visión más amplia que busca consolidar los logros militares de Israel y ampliar sus fronteras, lo que ha generado críticas desde diversos sectores políticos.

Además, Smotrich ha criticado a la oposición israelí por abogar por un enfoque que traduzca los éxitos militares en logros políticos y diplomáticos, al que él considera una forma de rendición. En contraste, el ministro ha defendido la necesidad de que la guerra actual culmine con una expansión territorial significativa para Israel, lo que pone de relieve una de las tensiones centrales en el conflicto israelo-palestino: la relación entre la seguridad y la soberanía territorial.

El contexto de estas declaraciones es importante, ya que se producen en medio de una celebración del reasentamiento de Sa Nur en Cisjordania, una localidad que había sido evacuada durante la retirada de 2005 y que ha sido recientemente legalizada por el gobierno israelí. Este evento marca un hito en la política de asentamientos, que ha visto un aumento significativo en la autorización de nuevos proyectos en el último año, con un total de 41 nuevos asentamientos aprobados. La legalización de estos asentamientos ha sido objeto de controversia y ha exacerbado las tensiones entre israelíes y palestinos, así como con la comunidad internacional.

La propuesta de Smotrich y su insistencia en la ocupación total de Gaza plantea importantes desafíos para la política exterior de Israel y su relación con los Estados Unidos y otros aliados. A medida que la situación en la región sigue siendo volátil, la posibilidad de un conflicto prolongado se vuelve cada vez más real, lo que pone en riesgo tanto la estabilidad regional como el futuro de las negociaciones de paz. Con la presión internacional aumentando por una solución pacífica, las declaraciones de líderes como Smotrich subrayan la complejidad y la polarización que caracterizan a la política israelí contemporánea.