Las elecciones regionales que se celebrarán este domingo en Berlín y Mecklemburgo-Pomerania Occidental estarán bajo una atención especial después de la contundente victoria de Alternativa para Alemania (AfD) en los comicios de Sajonia-Anhalt. El resultado reforzó el peso del partido de extrema derecha y elevó las expectativas sobre su desempeño en las dos nuevas votaciones.
En Berlín, unos 2,5 millones de votantes están habilitados para elegir el parlamento de la ciudad-estado. Los sondeos ubican en una situación de empate, con alrededor del 20% de respaldo, a la Unión Demócrata Cristiana (CDU), que gobierna con apoyo del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), y a La Izquierda. AfD y Los Verdes aparecen ligeramente por detrás, aunque cerca de las dos fuerzas que encabezan las proyecciones.
En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, la presidenta regional saliente, la socialdemócrata Manuela Schwesig, lidera las encuestas y podría volver a apoyarse en La Izquierda para conservar el gobierno. En esa región, 1,3 millones de personas están convocadas a las urnas.
AfD comenzó la campaña con una diferencia considerable respecto del SPD, pero consiguió reducirla y aspira incluso a convertirse en la fuerza más votada. El partido ya se impuso en dos ocasiones en este estado, aunque el resto de las formaciones políticas rechaza cualquier acuerdo con sus dirigentes. La CDU, en tanto, atraviesa allí uno de sus peores momentos y se ubica en torno del 6% o 7% de intención de voto.
La jornada también tendrá una lectura nacional, en un contexto marcado por los cuestionamientos al canciller Friedrich Merz, de la CDU. Los resultados permitirán medir nuevamente el respaldo a los principales partidos y el alcance del crecimiento electoral de AfD en distintos estados alemanes.



