Las fuerzas militares respaldadas por la coalición internacional liderada por Arabia Saudita realizaron en las últimas horas 27 ataques aéreos contra posiciones de la milicia hutí en la gobernación yemení de Taiz. La ofensiva estuvo dirigida contra campamentos e instalaciones vinculadas con el grupo insurgente y se concentró en distintos puntos de las líneas del frente.
El portavoz de las Fuerzas Armadas regulares, coronel Majid al Nuzaili, informó que la Fuerza Aérea ejecutó “27 ataques aéreos precisos y concentrados a lo largo de las líneas del frente de Taiz”, contra lo que definió como un “sistema militar integrado” de los rebeldes.
De acuerdo con el militar, los bombardeos destruyeron depósitos de misiles, centros de mando y control, puntos de suministro y vehículos blindados en los distritos de Maqbana, Hayfan y Sabr Al Mawadim. Al Nuzaili también aseguró que los impactos provocaron la “neutralización de un gran número de miembros de la milicia, tanto muertos como heridos”, aunque no precisó una cifra.
La operación se sumó a otra acción militar en Saná y al bombardeo de once objetivos estratégicos en la gobernación de Saada. En ese contexto, el enviado especial de Naciones Unidas para Yemen, Hans Grundberg, advirtió que las recientes operaciones militares de Ansar Alá —nombre oficial del movimiento hutí— en Taiz representan “graves riesgos para la población civil”.



