Bruselas, 7 de marzo (Redacción Medios Digitales). La Unión Europea se aproxima al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, con un panorama mixto en lo que respecta a la igualdad de género. Aunque se han logrado ciertos avances, como el acceso al aborto seguro y un aumento en la representación femenina en puestos directivos, persisten desafíos significativos. La participación de mujeres en instancias decisorias ha disminuido, y se ha observado una pérdida de la perspectiva de género en diversas instituciones.

A casi dos años del inicio de la actual legislatura comunitaria, los Veintisiete se han enfocado en consolidar los logros alcanzados en la anterior legislatura, donde se implementaron importantes normativas en materia de igualdad. Sin embargo, el impulso legislativo se ha desacelerado, generando preocupaciones sobre el futuro de las políticas de género dentro del bloque. De acuerdo con el Instituto Europeo de la Igualdad de Género (EIGE), si se mantiene el ritmo actual, podría llevarse medio siglo alcanzar la igualdad plena.

Durante el período 2019-2024, la UE promovió un marco legal robusto que incluye directivas sobre violencia de género, transparencia salarial, y la conciliación de la vida laboral y personal. Aunque estas normativas están en proceso de implementación, ya se observan resultados positivos en el ámbito empresarial, donde se aproxima a la meta del 40% de representación femenina en las grandes empresas. Sin embargo, a nivel institucional, la falta de mecanismos adecuados para abordar la perspectiva de género sigue siendo un obstáculo, lo que afecta la confianza de las mujeres, especialmente las que han sufrido violencia de género, para denunciar estos hechos.