La situación actual en Irán ha comenzado a influir en el respaldo hacia Donald Trump, generando un clima de incertidumbre en las primarias de Texas y Carolina del Norte. Texas, uno de los estados más grandes de Estados Unidos con casi 32 millones de habitantes y un PBI per cápita de 87.350 dólares, se destaca por su tradicional inclinación republicana. En contraste, Argentina, con una población cercana a los 46 millones, presenta un PBI per cápita de 13.895 dólares, lo que refleja una notable diferencia en el nivel de vida entre ambos países.
Históricamente, desde la gobernación de George W. Bush en 1994, el Partido Republicano ha dominado en este estado, ganando la mayoría de las elecciones. En las primarias de marzo de 2024, los candidatos republicanos obtuvieron 2.323.019 votos, en comparación con los 982.069 de los demócratas. A pesar de que las primarias son abiertas y no obligatorias, la participación suele ser mucho menor que en las elecciones generales, donde los votantes independientes juegan un papel más significativo.
En términos de movilización, los números de las últimas cinco elecciones primarias de medio término en Texas muestran que los demócratas han tenido un promedio de 42% menos votantes que sus rivales republicanos. Aunque estos datos no garantizan un resultado en las elecciones generales, reflejan claramente el estado de ánimo político en Texas y el entusiasmo dentro de las bases partidarias. A medida que se acerca la campaña legislativa de 2026, Trump busca reavivar el apoyo entre sus votantes, a pesar de las encuestas que sugieren un descontento generalizado con la situación económica del país.



