La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) manifestó su “especial preocupación” por el impacto que la crisis migratoria en Ceuta podría tener sobre los equipos sanitarios y sociales. La entidad advirtió que, ante la falta de alternativas suficientes, situaciones de naturaleza principalmente social y humanitaria podrían terminar trasladándose al sistema de salud y generar una presión desproporcionada sobre sus recursos.

En ese sentido, la SEMG consideró necesario reforzar la coordinación entre las áreas de Sanidad y Servicios Sociales, garantizar los recursos disponibles y establecer circuitos de atención que permitan responder con rapidez a las necesidades existentes. El objetivo, señaló, es evitar que la carga recaiga exclusivamente sobre los centros de salud, los servicios de urgencias y los profesionales que trabajan en esos ámbitos.

“La respuesta a una situación de estas características debe combinar necesariamente humanidad, coordinación institucional, protección de las personas vulnerables y protección también de quienes las atienden”, afirmó la presidenta de la SEMG, Pilar Rodríguez. En este contexto, la sociedad ofreció su colaboración a las instituciones y a los profesionales sanitarios y sociales de Ceuta.

Además, la organización remitió cartas al Colegio Oficial de Médicos de Ceuta, dirigidas a su presidente, José Enrique Roviralta; al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) en Ceuta, a la atención de su director territorial, Jesús Ignacio Lopera; y a la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales de la Ciudad Autónoma de Ceuta.