La segunda fase de las elecciones locales en la Cachemira administrada por Pakistán concluyó este domingo con nuevas acusaciones de fraude entre las dos fuerzas más votadas. La Liga Musulmana de Pakistán-N (PML-N), partido del Gobierno, encabeza los resultados, mientras que el opositor Partido Popular de Pakistán (PPP) cuestionó el desarrollo de la votación. La jornada transcurrió sin la violencia extrema registrada durante la primera ronda.
Según grupos cachemires, los enfrentamientos y la represión de las fuerzas de seguridad durante esa primera etapa, celebrada el 27 de junio, dejaron más de 30 muertos. En ese contexto, Amnistía Internacional reclamó una investigación transparente sobre lo ocurrido, mientras crece la preocupación por la posibilidad de nuevos episodios de tensión antes de la tercera fase electoral, prevista para el 10 de agosto.
La región, administrada por Pakistán y considerada por India como un territorio ocupado por Islamabad, arrastra décadas de conflicto y malestar político. En los últimos meses, grupos locales volvieron a denunciar una política de marginación y abandono económico por parte del Gobierno paquistaní, pese a que la zona es uno de los principales epicentros energéticos del país.
El Comité Conjunto de Acción Popular (JAAC), principal movimiento de protesta regional y responsable del balance de víctimas de la primera ronda, fue prohibido por el Gobierno local el mes anterior. Durante la segunda votación, los comercios de la zona suspendieron sus actividades en señal de protesta y ante la incertidumbre por el desarrollo de las próximas etapas. En el recuento consignado, la Liga Musulmana de Pakistán-N obtuvo nueve de los 13 escaños disputados en la fase mencionada.



