La reina Sofía retomó este lunes su agenda oficial en Sevilla, luego de un verano marcado por la discreción y por el fallecimiento de su hermana, la princesa Irene de Grecia. La monarca emérita se encuentra a pocas semanas de cumplir 88 años y volvió a participar de actividades institucionales tras sus tradicionales vacaciones en Palma de Mallorca.
Su reaparición pública había sido el pasado 9 de septiembre, cuando acompañó a los reyes Felipe y Letizia en el funeral de Estado del rey Harald de Noruega, celebrado en Oslo. Sin embargo, su regreso formal a la agenda tuvo lugar este 21 de septiembre por la mañana, en el Centro Virgen de los Reyes de la capital andaluza.
En Sevilla, la reina Sofía presidió la inauguración del Congreso Internacional de Enfermedades Neurodegenerativas, del que es presidenta de honor. Durante el encuentro se mostró sonriente y cercana, y eligió para la ocasión un conjunto sobrio compuesto por un blazer rojo de cierre de un solo botón, un pantalón recto blanco y un top al tono.
Completó su vestuario con botines de ante beige, varios collares de abalorios y un broche plateado con forma de flor en la solapa. La actividad formó parte de una jornada con más compromisos para la emérita: por la tarde, tenía previsto asistir en el Real Alcázar de Sevilla al concierto “Recuerdos al compás”.



