La llamada Mesa de las Carnes de la cadena bovina sostiene la continuidad del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (Ipcva) en su actual estructura. La entidad se manifestó en contra de la iniciativa del Gobierno para que el organismo se financie con aportes voluntarios de los productores, en reemplazo de las contribuciones obligatorias establecidas por una ley vigente desde 2001.
El esquema actual fija un aporte equivalente al 0,07% del valor índice de la res vacuna en la plaza de faena para los productores. La industria frigorífica, en tanto, debe contribuir con el 0,02%. La Mesa de Enlace —integrada por la Sociedad Rural Argentina, Coninagro, la Federación Agraria y Confederaciones Rurales Argentinas— expresó una posición coincidente con la Mesa de las Carnes.
Frigoríficos y exportadores de carne también hicieron pública su oposición a la propuesta oficial, aunque dentro del sector surgieron posturas diferentes. Entre las voces disidentes se encuentra la Cámara de Industrias Cárnicas, que reúne a plantas frigoríficas responsables de más del 20% de la faena destinada al consumo interno en la provincia de Buenos Aires.
También se diferenció la Sociedad Rural de Santa Fe, que difundió un duro comunicado contra lo que definió como declaraciones engañosas del sector contrario. Además, productores de distintas provincias expresaron individualmente, desde hace tiempo, señales de respaldo a la posición de los ruralistas santafesinos.
En este contexto, el secretario de Transformación del Estado, Maximiliano Fariña, defendió la modificación del esquema de financiamiento durante un reciente congreso de la Asociación Argentina de, según surge del material disponible.



