La actividad legislativa en el Congreso argentino ha cobrado mayor dinamismo tras un periodo de inactividad, que se extendió por dos semanas debido a la significativa repercusión de las decisiones oficialistas recientes y la reconfiguración de comisiones. En ese contexto, el bloque La Libertad Avanza (LLA) ha delineado sus prioridades para el próximo período legislativo, que incluyen propuestas sobre la reforma de la ley de Glaciares, un plan de financiamiento para universidades, y nuevas regulaciones sobre la propiedad privada, además de otras iniciativas. Sin embargo, a medida que se presentan estas propuestas, la oposición ha encontrado un punto de convergencia en torno a un tema urgente: la creciente morosidad familiar que afecta a un número significativo de ciudadanos.

Durante los últimos 15 meses, el panorama del endeudamiento familiar ha mostrado un deterioro alarmante, reflejado en datos cada vez más preocupantes. Según el Banco Central, la morosidad en los créditos familiares alcanzó un 10,6% en enero de este año, una cifra que contrasta drásticamente con el 2,5% registrado en noviembre de 2024. Este incremento en la morosidad se ha visto particularmente marcado en los préstamos personales, que pasaron de un 12% a un 13,2%, y en las tarjetas de crédito, donde el índice se elevó del 9,3% al 11%. Un informe de la consultora 1816 califica esta situación como el nivel de endeudamiento más alto en dos décadas.

Este contexto de crisis financiera ha llevado a legisladores de diversos bloques como Unión por la Patria, Encuentro Federal y Provincias Unidas a considerar distintas iniciativas que busquen aliviar la carga de deudas en los hogares argentinos. A pesar de que existe un consenso general sobre la importancia de abordar esta problemática, los legisladores reconocen que aún se encuentran en fases preliminares de discusión y que la repartición de las presidencias de las comisiones, en la que LLA ha logrado mantener el control sobre las más relevantes, podría obstaculizar cualquier avance en las propuestas opositoras.

"Se están buscando consensos, pero aún no hay nada definido", comentó un legislador del justicialismo, enfatizando la necesidad de mantener la discusión activa. Desde el bloque de Unión por la Patria, se sostiene que, a pesar de las maniobras del oficialismo para eludir estos proyectos, lo fundamental es que el tema se mantenga en la agenda pública. "Estamos dispuestos a dialogar con otros bloques para encontrar soluciones", afirmaron.

En ambas Cámaras del Congreso, se han presentado hasta ahora siete proyectos que buscan abordar la crítica situación de la morosidad familiar. En el Senado, el senador Marcelo Lewandowski, del bloque justicialista, ha introducido un proyecto que establece un límite a los intereses de las deudas, anclado a la Tasa Efectiva Mensual Vencida del Banco de la Nación Argentina, y propone un tope del 25% para los intereses punitorios.

En la Cámara de Diputados, la primera iniciativa de interbloque fue presentada por el diputado Guillermo Michel, integrante de Unión por la Patria, en colaboración con miembros de Encuentro Federal y la legisladora Natalia De la Sota. Esta propuesta busca establecer medidas que protejan a los deudores y ofrezcan un alivio significativo a las familias que enfrentan dificultades económicas. Mientras tanto, las conversaciones entre senadores y diputados continúan, lo que sugiere que, a pesar de las diferencias políticas, hay un interés genuino por encontrar soluciones a una problemática que afecta a millones de argentinos.