Javier Milei se apresta a pronunciar su discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso este domingo, en un contexto donde su partido, La Libertad Avanza, ha acumulado varios triunfos legislativos significativos durante el verano. Entre estos logros se encuentran la tan esperada reforma laboral, la ratificación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, la reducción de la edad de imputabilidad a 14 años y cambios en la ley de glaciares. Ante este panorama, la oposición se encuentra debilitada, evidenciando una falta de unidad y dificultades para presentar una alternativa sólida en el debate nacional.

Un referente del bloque Provincias Unidas analizó que el Presidente se presentará ante el Congreso apoyado en estos recientes éxitos, lo que podría modificar su discurso, quizás tornándose menos agresivo pero más arrogante. Mientras tanto, dentro del peronismo hay un escepticismo palpable, con muchos anticipando un mensaje “agresivo” que continúe en la línea de sus intervenciones anteriores. Recordaron que en su asunción, Milei se dirigió al Congreso de espaldas y que en ocasiones pasadas ha atacado a la oposición, en particular a Axel Kicillof, en temas de seguridad.

El año pasado, los legisladores peronistas optaron por no asistir a la apertura, dejando sus bancas vacías en rechazo a lo que consideraron un “show” por parte de Milei. Este año, sin embargo, parece que no repetirán esa estrategia, ya que todos los bloques consultados han confirmado su presencia en la Asamblea Legislativa. Un diputado de Unión por la Patria expresó que no esperan nada en particular, mientras que otro miembro de un bloque dialoguista afirmó que asistir es lo que corresponde institucionalmente, sugiriendo que no hay mucho espacio para el espectáculo. Además, algunos recordaron que la confrontación abierta con el Presidente no les resultó efectiva el año pasado, aludiendo a la experiencia de Facundo Manes, quien no logró posicionarse favorablemente en el debate.