La oposición política de Sudán rechazó la propuesta presentada el sábado por el líder militar del país, Abdelfatá al Burhan, para abrir un diálogo nacional sin mediación externa. El objetivo de la iniciativa, según el planteo, sería conformar un frente unido para negociar el posible fin de la guerra con las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) y definir una nueva transición hacia un gobierno civil.
El rechazo está vinculado con la profunda desconfianza que una parte de las fuerzas políticas civiles mantiene hacia el Ejército. Babikir Faisal, dirigente de la opositora Alianza Unionista, acusó a las Fuerzas Armadas de haber intervenido en el proceso de transición iniciado tras la caída del dictador Omar al Bashir, en 2019. También sostuvo que el fracaso de las negociaciones para integrar a las RSF en el Ejército contribuyó indirectamente al comienzo del conflicto armado.
“Esta iniciativa solo busca consolidar el dominio del Ejército e instalar a un nuevo autócrata a través de facciones civiles secuestradas”, afirmó Faisal. En la misma línea se expresó Jaled Omer Yusef, integrante junto con Faisal de la coalición opositora Sumud, quien acusó a Al Burhan de intentar conservar el poder “a toda costa”.
Yusef sostuvo que cualquier conversación interna deberá contar previamente con garantías vinculadas a la exclusión de los antiguos aliados de Al Bashir. La oposición considera que, sin esas condiciones y sin señales que permitan recuperar la confianza en el Ejército, el llamado al diálogo no ofrece una base suficiente para iniciar una nueva etapa política.



