Los partidos opositores al Gobierno conservador de Suecia se impusieron en las elecciones y obtuvieron una mayoría parlamentaria mínima. Con el 92,1% de los distritos escrutados, las fuerzas de la oposición suman 175 escaños, frente a los 174 que alcanzarían los partidos que respaldan al primer ministro saliente, el conservador Ulf Kristersson, según la distribución preliminar de bancas.
El Partido Socialdemócrata (S) fue la fuerza más votada, con el 28% de los sufragios, y consiguió 99 escaños. De esta manera, volvió a liderar el recuento nacional, una posición que mantiene desde hace aproximadamente cien años. Sin embargo, en comparación con las elecciones anteriores, perdió el 2,3% de los votos y ocho representantes, de acuerdo con los resultados preliminares de la Autoridad Electoral sueca.
Entre los demás partidos de la oposición, el Partido de la Izquierda (V) alcanzó el 8,2% de los votos y obtuvo 29 bancas. El Partido del Centro (C) reunió el 7,1% y logró 25 escaños, mientras que el Partido Verde (MP) recibió el 6,1% de los apoyos y sumó 22 representantes. Izquierda y Verdes registraron los mayores avances respecto de 2022, con cinco y cuatro escaños más, respectivamente.
En el bloque oficialista, el Partido Moderado de Kristersson mejoró levemente su desempeño anterior y alcanzó el 19,9% de los votos, resultado que se tradujo en 71 escaños. El recuento continúa siendo preliminar y refleja la distribución parlamentaria informada con poco más de nueve de cada diez distritos escrutados.



