En un acontecimiento de gran relevancia para el ámbito educativo y sindical, la lista Celeste y Violeta logró retener la conducción del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de la provincia de Buenos Aires (SUTEBA) en unas elecciones marcadas por la ausencia de Roberto Baradel, quien había sido una figura emblemática del sindicato durante las últimas dos décadas. Con el escrutinio del 80% de las mesas, el oficialismo se alzó con un contundente 76% de los votos, mientras que la lista Multicolor, que se presenta como alternativa de izquierda, obtuvo un 19%, y la Azul y Blanca, vinculada a la Corriente Clasista Combativa, apenas alcanzó un 4%. Este resultado marca una continuidad en el liderazgo del sindicato, pero también plantea desafíos significativos para la nueva secretaria general, María Laura Torre.
La elección se llevó a cabo en un contexto complejo, donde el gobierno nacional ha adoptado una postura crítica hacia los sindicatos, lo que ha generado un clima de incertidumbre en la comunidad educativa. La lista Celeste y Violeta llegó a estos comicios como favorita, especialmente tras haber obtenido un 81,33% en las elecciones de 2022. Sin embargo, la falta de Baradel en la boleta y la situación económica adversa que atraviesa el país generaron expectativas sobre un posible cambio en la dirección del sindicato. La lista Multicolor, liderada por María Elisa Salgado, buscaba capitalizar el descontento social y posicionarse como una opción viable frente a la administración de Javier Milei.
A pesar de que el oficialismo logró mantener su hegemonía, la diferencia de casi seis puntos con respecto al resultado anterior sugiere que el clima de descontento entre los docentes podría estar creciendo. Este dato es particularmente relevante en un contexto donde la inflación y la pérdida del poder adquisitivo se han convertido en temas centrales en la agenda pública. La lista Multicolor, que había planteado un discurso crítico hacia el modelo de gestión de la actual administración, no logró atraer el apoyo necesario para provocar un cambio significativo, aunque su porcentaje de votos muestra que existe un sector de la comunidad educativa que busca alternativas.
Por su parte, la lista Azul y Blanca, liderada por Laura Moramarco Terrarossa, centró su estrategia en la retención de Berazategui y también enfrentó el reto de posicionarse en medio de un clima electoral tenso. A lo largo de la jornada electoral, la Junta Electoral Provincial reportó que los comicios se desarrollaron con normalidad, aunque no sin controversias. La lista Multicolor presentó denuncias sobre supuestas irregularidades en el padrón y la falta de respuesta de las autoridades del sindicato ante las inquietudes planteadas, pero estos reclamos no impidieron que la elección siguiera su curso.
La convocatoria a las urnas incluyó a más de 90.000 afiliados, quienes votaron en 2.023 mesas distribuidas en 113 distritos, mayormente en el conurbano bonaerense. La lista Celeste y Violeta había reconocido que existían ciertas dudas sobre el resultado en algunas seccionales, especialmente en localidades como Ensenada, La Plata y La Matanza, donde la oposición había hecho un esfuerzo por aumentar su visibilidad. Sin embargo, al cierre de esta edición, los resultados reflejaron una consolidación del oficialismo a nivel provincial.
La nueva líder del sindicato, María Laura Torre, enfrenta ahora el desafío de construir su propio liderazgo en un entorno que presenta múltiples dificultades. Deberá encontrar un equilibrio entre honrar el legado de Baradel y establecer su propia identidad, mientras navega por un contexto donde la presión económica y las reformas laborales están en el centro del debate. La tarea no será sencilla, pero el respaldo que ha recibido su lista en estas elecciones le otorga una plataforma desde la cual podrá intentar abordar las problemáticas que afectan a los docentes en la provincia. La comunidad educativa estará atenta a los próximos pasos que dará Torre en su gestión, esperando que su liderazgo sea capaz de responder a las demandas de los trabajadores de la educación en tiempos de incertidumbre política y económica.



