La Libertad Avanza, el espacio político liderado por Javier Milei, ha decidido dar un paso hacia la diferenciación respecto al PRO en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esta estrategia se hace evidente tras la presentación de un nuevo paquete de medidas en la Legislatura porteña, que no solo busca retomar la agenda política, sino también distanciarse de la controversia generada por Manuel Adorni. Aunque la situación de Adorni preocupa a algunos integrantes del bloque, el enfoque principal se centra en construir una identidad propia que contraste con la del PRO, especialmente en vistas a las elecciones de 2027.

Pilar Ramírez, líder del bloque libertario en la Legislatura, ha enfatizado en sus declaraciones la necesidad de un Estado más eficiente y menos burocrático. “Queremos que los porteños no enfrenten obstáculos para invertir, que se reduzcan los impuestos y que se eliminen las complicaciones administrativas”, afirmó en el marco de la presentación. Junto a otros legisladores, Ramírez revisó las problemáticas actuales de la gestión, aunque subrayó que no buscan una confrontación directa con el PRO. De hecho, los libertarios han criticado irónicamente la aparente copia de sus propuestas por parte del gobierno actual, resaltando el caso de los créditos hipotecarios como un ejemplo de esta situación.

Una de las sorpresas en la presentación fue la mención del peronismo como un posible aliado para avanzar en la aprobación de su paquete de iniciativas, que incluye reformas en el ámbito impositivo, institucional y de seguridad. “El año pasado, ellos eran los primeros en querer bajar impuestos”, bromeó uno de los legisladores, lo que revela la intención de los libertarios de aprovechar la agenda fiscal que resuena con la ciudadanía porteña. Sin embargo, no se avizora un acercamiento al PRO para llevar a cabo estas transformaciones, ya que el grupo ha expresado su descontento por la falta de apoyo de Macri para conseguir las mayorías necesarias en el pasado.

Este distanciamiento se enmarca dentro de una estrategia más amplia que busca posicionar a La Libertad Avanza como una alternativa sólida y coherente frente a los desafíos actuales. “Vamos a empezar a tomar más distancia, pero manteniendo una oposición seria”, adelantaron a este medio. La reciente reactivación de la causa de Jorge Macri por presunto lavado de dinero en Miami, tras un fallo de la Corte Suprema, también se suma a las críticas del bloque, que no se ha mostrado complacido con la gestión actual de Uspallata. “No tienen mucho de qué alegrarse”, se escucha entre las filas libertarias.

A pesar de no reconocerlo abiertamente, el clima de incertidumbre generado por la investigación de Adorni, en relación a su viaje a Punta del Este y la compra de propiedades, ha calado hondo en el partido. Los libertarios han optado por no comentar la reciente conferencia de prensa de Adorni, donde se le vio visiblemente nervioso ante las preguntas de los periodistas. Algunos dentro del bloque sostienen que el exsecretario de Asuntos Estratégicos nunca logró establecer un buen vínculo con la base, evidenciado por su escasa presencia en la campaña electoral de 2025.

En este contexto, La Libertad Avanza parece estar en un momento clave para redefinir su rumbo y consolidar su identidad política. La búsqueda de una diferenciación clara con el PRO también puede interpretarse como una estrategia para atraer a un electorado desencantado con las propuestas tradicionales. Así, el bloque libertario no solo se enfrenta a los desafíos internos, sino que también se prepara para un escenario electoral en el que cada decisión cuenta, y donde la capacidad de adaptarse a las circunstancias podría ser la clave para su éxito futuro.