Con la mirada puesta en las elecciones de 2027, el Gobierno argentino está en la búsqueda de nuevas alianzas estratégicas con gobernadores que se muestran abiertos al diálogo. Este movimiento se da en un contexto donde ya se han establecido acuerdos en provincias como Chaco, Mendoza y Entre Ríos, pero ahora se busca ampliar ese espectro de colaboración con otros líderes provinciales. El objetivo es consolidar las aspiraciones reeleccionistas de La Libertad Avanza (LLA) a nivel nacional, al mismo tiempo que se fortalecen las posiciones de los gobernadores en sus respectivos territorios.
Entre los principales actores de esta estrategia se encuentran Leandro Zdero, Alfredo Cornejo y Rogelio Frigerio, quienes se unieron a LLA para los comicios legislativos de octubre pasado. Aunque Jorge Macri también ha mantenido una relación con Javier Milei, su vínculo es considerado más complicado y su futuro en esta alianza es incierto. Por otro lado, los tres primeros mencionados han reafirmado su compromiso con LLA recientemente, lo que sugiere una continuidad en la colaboración, salvo que surjan imprevistos.
En este contexto, la Casa Rosada está intentando dejar atrás la crisis política más aguda que ha enfrentado recientemente, en particular tras el escándalo relacionado con Manuel Adorni. La administración actual es consciente de que muchos distritos probablemente optarán por desdoblar las elecciones el año próximo, y que atravesar el camino hacia las presidenciales cargando derrotas podría resultar catastrófico. Ante esta situación, algunos miembros del gabinete están mostrando mayor disposición para acercarse a los líderes provinciales, reconociendo la necesidad de una colaboración mutua.
La alianza de los libertarios con Cornejo ya ha demostrado ser efectiva, aunque no es el único referente que se busca en la región de Cuyo. El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, se encuentra también en el radar de LLA. El jueves pasado, Orrego recibió a una delegación nacional liderada por Karina Milei, en el marco de actividades con motivo del Día de la Minería, lo que indica un interés por parte de la administración provincial en establecer lazos más estrechos con el movimiento libertario.
La reunión entre Orrego y Diego Santilli, donde se discutió el apoyo a la reforma electoral, resalta el interés del gobernador en adaptarse a las nuevas dinámicas políticas. Orrego, quien llegó al poder en 2023 como parte de Juntos por el Cambio (JxC), ha sabido posicionarse en un contexto político cambiante, habiendo destronado al peronismo en San Juan. Aunque JxC ya no existe, Orrego ha optado por mantener su sello provincial, Producción y Trabajo, y cuenta con dos representantes en el Congreso, lo que le otorga cierta influencia en el ámbito nacional.
El hecho de que el peronismo haya logrado imponerse en algunas elecciones recientes en San Juan, relegando al oficialismo local al segundo puesto, pone de manifiesto los desafíos que enfrenta el actual gobierno provincial. La necesidad de un acuerdo se vuelve evidente, ya que Orrego ha demostrado tener una buena imagen entre los votantes, siendo uno de los pocos que ha competido efectivamente contra LLA y el peronismo. Desde la gobernación, se ha admitido que existe una buena sintonía con LLA, aunque aún no se han llevado a cabo conversaciones formales que puedan traducirse en un acuerdo concreto.
A medida que se aproxima el ciclo electoral, la dinámica entre los actores políticos se vuelve cada vez más crucial. Las alianzas que se forjen en las próximas semanas y meses podrían definir no solo el rumbo de La Libertad Avanza, sino también el futuro político de los gobernadores que buscan mantener su relevancia en un panorama político que se redefine constantemente. En este sentido, la capacidad de negociación y la habilidad para formar coaliciones serán determinantes en el éxito de las estrategias electorales de cada uno de estos actores.



