La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dio luz verde a dos importantes proyectos destinados a estimular el flujo de inversiones en la metrópoli. Este jueves, en una sesión marcada por intensos debates, se aprobaron el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMICABA), iniciativas impulsadas por el bloque de La Libertad Avanza. La votación resultó en 32 votos a favor y 27 en contra, consolidando una nueva etapa en la política económica de la ciudad, que se encuentra en búsqueda de reactivación tras los estragos provocados por la pandemia y la crisis económica que enfrenta el país.

Durante la sesión, que tuvo lugar en el emblemático edificio de la Legislatura en Perú al 100, los proyectos recibieron el apoyo del bloque oficialista Vamos por Más y del partido Confianza y Desarrollo, liderado por el exjefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta. A pesar de la oposición de fuerzas como Fuerza por Buenos Aires, la Unión Cívica Radical (UCR) y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), la mayoría legislativa logró avanzar con estas iniciativas que buscan transformar el panorama económico porteño.

Pilar Ramírez, presidenta del bloque de La Libertad Avanza, defendió fervientemente la necesidad de estas normativas, subrayando que "la Ciudad no podía seguir quedando afuera" de las tendencias globales en inversión y desarrollo. La legisladora enfatizó que la agenda libertaria que su partido promueve está orientada hacia una transformación profunda y positiva de la economía local. "Hoy todos los temas que se discuten en la Ciudad vienen de nuestra agenda libertaria. La transformación es gigantesca", aseguró Ramírez.

El RIGI tiene como finalidad atraer grandes inversiones, tanto nacionales como extranjeras, con el propósito de impulsar el desarrollo económico de la ciudad. Entre sus objetivos se encuentra el fortalecimiento de la competitividad sectorial, el incremento de exportaciones y la generación de empleo, además de crear un marco de previsibilidad y estabilidad jurídica que incentive a los inversores. Ramírez destacó que "las grandes inversiones no piensan en el corto plazo" y subrayó la importancia de contar con un entorno estable y confiable para atraer capitales.

El régimen se aplicará a proyectos de sectores estratégicos como inteligencia artificial, data centers, telecomunicaciones, turismo de alto nivel e infraestructura urbana. La normativa busca posicionar a Buenos Aires como un centro neurálgico de servicios tecnológicos y financieros, incluso para proyectos que se desarrollen en otras provincias, ya que la ciudad podría beneficiarse de la demanda de servicios profesionales y tecnológicos que estos requieren.

Por otro lado, el RIMICABA se enfoca en fomentar la inversión de medianas empresas, ofreciendo ventajas fiscales que buscan dinamizar la economía local. Este régimen está diseñado para generar empleo, promover la actividad económica y modernizar la producción, brindando beneficios impositivos atractivos para quienes decidan invertir en tecnología, infraestructura y equipamiento. La aprobación de ambas normativas marca un paso significativo en la política de incentivos de la ciudad, que espera revertir la tendencia de estancamiento económico a través de un marco que favorezca la inversión privada.