La faena bovina ha comenzado a mostrar indicios de recuperación durante el mes de mayo, aunque los datos aún revelan una significativa disminución en comparación con el mismo mes del año anterior. Según la información proporcionada por el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, en mayo de 2026 se procesaron cerca de 1,001 millones de cabezas de ganado, lo que representa un incremento del 4% respecto a abril; sin embargo, esta cifra es un 11,3% inferior a la registrada en mayo de 2025.
Este leve repunte mensual se ha visto impulsado por una mayor cantidad de días operativos y una intensificación de la actividad diaria en los frigoríficos. El promedio de faena alcanzó las 52.700 cabezas por día, lo que significa un crecimiento del 9,5% en comparación con abril. No obstante, esta cifra sigue estando por debajo de las 53.700 cabezas procesadas en el mismo mes del año anterior, lo que pone de manifiesto la existencia de una oferta ganadera más limitada en el mercado.
Al analizar el comportamiento acumulado del año, se confirma esta tendencia negativa. Entre enero y mayo de 2026, se sacrificaron 4,94 millones de bovinos, lo que representa una caída del 9,8% en relación a los 5,48 millones de cabezas faenadas en el mismo período del año anterior. Las categorías más afectadas han sido las de novillos de dos y cuatro dientes, así como las vacas adultas, que han experimentado reducciones significativas en sus envíos a los frigoríficos, lo que podría tener implicaciones para la oferta futura de carne.
La disminución en la actividad también se ha traducido en una menor producción total de carne vacuna. En mayo, la producción alcanzó las 239.800 toneladas equivalente res con hueso, un volumen que, aunque superior en un 5,9% al de abril, se encuentra un 8,5% por debajo del nivel registrado en mayo de 2025. En el acumulado anual, desde enero hasta mayo se produjeron 1,167 millones de toneladas, lo que equivale a unas 92.000 toneladas menos que en el mismo período del año anterior. Esta caída en la producción es un indicativo claro de las dificultades que enfrenta el sector.
A pesar de la disminución en el número de animales procesados, el peso promedio de las carcasas ha mostrado una evolución positiva. Durante el mes de mayo, este indicador alcanzó los 239,6 kilos, lo que representa un aumento del 3,2% en comparación con el mismo mes del año pasado. En el acumulado anual, el peso promedio se sitúa en 236,2 kilos por res, acercándose a los niveles máximos observados en los últimos años. Este incremento en el peso de las carcasas ha logrado atenuar parcialmente el impacto negativo de la menor faena sobre la producción total de carne, lo que podría ser un factor positivo para los precios en el mercado interno.
En cuanto a la participación de las hembras en la faena, esta se ha mantenido relativamente estable. En mayo, las hembras representaron el 46,9% del total de la faena, aunque este porcentaje es ligeramente inferior al registrado el año anterior. Sin embargo, debido a la caída general en la actividad, se enviaron a faena alrededor de 228.000 hembras menos en los primeros cinco meses de 2026 en comparación con el mismo período de 2025. Este dato ha llevado a muchos analistas a interpretar la situación como un indicio de retención y recomposición de stocks en el sector ganadero.
Finalmente, es importante destacar el creciente protagonismo de las empresas asociadas al Consorcio ABC. Durante mayo, estas compañías procesaron 405.700 cabezas, lo que equivale al 40,5% de la faena nacional. Esta participación ha crecido tanto en comparación con abril como con mayo del año anterior, impulsada por una mayor disponibilidad relativa de novillos y vacas destinados a los mercados de exportación. La situación actual del sector ganadero argentino pone de manifiesto la necesidad de estrategias efectivas para abordar los desafíos que enfrenta, en un contexto donde la producción de carne es fundamental para la economía nacional.



