La exsecretaria general de ERC Marta Rovira celebró la aplicación de la Ley de Amnistía a la causa que tramitaba la Audiencia Provincial de Barcelona por un presunto delito de desobediencia vinculado con la organización del 1-O. La medida fue aplicada este martes, después de más de ocho años y medio de proceso, un período durante el cual, según explicó, terminó desconectándose de su situación judicial. “Ya no la esperaba”, afirmó.
En una entrevista radial, Rovira repasó la evolución de la causa, que inicialmente estuvo relacionada con los presuntos delitos de rebelión y sedición y luego quedó vinculada con la desobediencia. También mencionó la investigación por terrorismo que tramita la Audiencia Nacional por la supuesta organización del Tsunami Democràtic. “Nunca he estado condenada”, sostuvo al referirse a su recorrido judicial.
Rovira recordó que en marzo de 2018 se trasladó a Suiza “a consecuencia” de la causa que se tramitaba en el Tribunal Supremo. Aunque pudo regresar en julio de 2024, decidió permanecer en el país helvético junto con su familia. Para entonces, además, ya había abandonado la actividad política: dijo que tomó esa decisión varios meses antes, después de las elecciones catalanas de mayo de 2024.
La exdirigente explicó que su salida de ERC estuvo relacionada con los malos resultados obtenidos por el partido y con el hecho de que ya llevaba tres mandatos como secretaria general, por lo que consideraba que un cuarto período “ya no se aguantaba”. Consultada por el escándalo de los carteles ofensivos promovidos desde el interior de la formación contra el Alzheimer y contra el expresidente de la Generalitat Pasqual Maragall y su hermano, Ernest Maragall, señaló que la crisis interna “no se intuía”.



