La reciente designación de Diego Santilli como nuevo Jefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei ha generado un efecto inmediato en el escenario político de la provincia de Buenos Aires. Esta decisión no solo repercute en el ámbito de la gestión, sino que también marca un hito en la carrera electoral de los intendentes, quienes están comenzando a reconfigurar sus estrategias en la búsqueda de un futuro sin la presencia directa de Axel Kicillof en la contienda electoral. La situación actual del peronismo se presenta como un campo de tensiones internas, donde la figura del actual gobernador no será un factor en la carrera hacia la gobernación en el corto plazo.
El peronismo bonaerense, dividido y en busca de reestructurarse, ha visto cómo varios intendentes han decidido distanciarse de las luchas internas, optando por fortalecer sus propias candidaturas. En un encuentro que tuvo lugar en Ezeiza, los jefes comunales del Grupo AFA se reunieron para afianzar su posición dentro del peronismo. Entre ellos, se encontraban Federico Achával, de Pilar, y Federico Otermín, de Lomas de Zamora, quienes, junto a sus pares, buscan sumar más intendentes a su agrupación con miras a tener una voz más fuerte en la mesa de negociaciones electorales del próximo año.
El encuentro, que se llevó a cabo en el local del intendente Gastón Granados, también incluyó a otros líderes como Nicolás Mantegazza de San Vicente y Federico Susbielles de Bahía Blanca. La estrategia del cuarteto se centra en consolidar un bloque que les permita jugar un rol protagónico en el proceso electoral, aunque la competencia interna también se siente entre ellos. En este sentido, están intentando atraer al intendente de Morón, Lucas Ghi, quien actualmente enfrenta una dura interna con el partido Nuevo Encuentro, lo que podría beneficiar a Ghi al ofrecerle una estructura sólida en la disputa electoral.
La situación se complica aún más por la distancia que han tomado algunos intendentes, como Fernando Gray de Esteban Echeverría, quien ha optado por no involucrarse en la guerra interna entre el kirchnerismo y el sector de Kicillof. Gray ha dejado claro que no comparte las posturas de Máximo Kirchner y ha preferido mantenerse al margen de las discusiones, aunque sigue manteniendo un canal de comunicación abierto con otros intendentes. Esta decisión de distanciarse podría ser un indicativo de la búsqueda de un liderazgo más autónomo y menos ligado a las disputas internas que han caracterizado al peronismo en los últimos tiempos.
En cuanto a las candidaturas que emergen desde el Grupo AFA, se están posicionando dos nombres que podrían ser clave en la contienda electoral: Federico Achával y Federico Otermín. A su vez, otros dirigentes como Jorge Ferraresi y Gabriel Katopodis están comenzando a construir sus propias trayectorias políticas con miras a las elecciones de 2027. Ferraresi, tras dejar la intendencia de Avellaneda, se encuentra en una gira por la provincia, buscando fortalecer su imagen y conectar con la ciudadanía. Por su parte, Katopodis también está en un proceso de posicionamiento, lo que refleja una tendencia entre los intendentes de buscar una mayor autonomía y protagonismo en el futuro del peronismo.
Este panorama sugiere que el peronismo se encuentra en una encrucijada, donde las decisiones que tomen los intendentes en los próximos meses serán cruciales para definir su rol en la provincia de Buenos Aires. A medida que se acercan las elecciones, la necesidad de cohesión y unidad dentro del partido será más apremiante, aunque las diferencias y las luchas internas continúen marcando el rumbo político. En este contexto, los intendentes están llamados a encontrar un equilibrio entre la construcción de sus propias candidaturas y la necesidad de mantener una base sólida que les permita competir con otras fuerzas políticas que también buscan aprovechar la situación actual del peronismo.


