La diputada Erika Hilton, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), obtuvo más de 1,5 millones de votos en las elecciones generales celebradas este domingo en Brasil y se convirtió en la mujer más votada de la historia democrática del país para el Congreso. Con ese resultado, revalidó su banca en la Cámara de Diputados por el estado de São Paulo.

La cifra superó el récord de poco más de un millón de votos que había conseguido en 2018 la también diputada del PSOL Joice Hasselmann. Hilton, una dirigente trans cuyo nombre legal es Erika Santos Silva, quedó así posicionada como una de las principales figuras de la nueva composición parlamentaria surgida de los comicios, en los que estuvieron en juego más de 1.650 cargos.

Después de conocerse los resultados, Hilton advirtió que el balance electoral no había sido completamente favorable y sostuvo que la participación política debía superar las demandas específicas del movimiento LGBT. “Cuando estamos en política no solo peleamos por o para nosotros, sino por un proyecto de Brasil”, afirmó.

“Peleamos en política por un Congreso más plural, más diverso, más representativo. Nos hubiera gustado ganar el gobierno estatal y estamos en una disputa estrecha por la Presidencia de la República”, agregó. En la elección presidencial, Flávio Bolsonaro quedó primero con el 47% de los votos y pasó a la segunda vuelta del 25 de octubre, mientras que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se ubicó dos puntos por detrás.