La delegación del Ministerio de Sanidad, encabezada por el secretario de Estado de Sanidad y presidente del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), Javier Padilla, ya se encuentra en Ceuta para analizar el impacto de la crisis migratoria en el Hospital Universitario y en los servicios de Atención Primaria de la ciudad autónoma.
Durante este lunes, los representantes del ministerio mantendrán varias reuniones con técnicos y con algunos cargos políticos de la cartera, que tiene a su cargo las competencias sanitarias en Ceuta. Padilla podría extender su permanencia durante varias jornadas, según la planificación de la visita.
El viaje se produce ocho días después del realizado por la ministra de Sanidad, Mónica García. La funcionaria comparecerá el jueves ante la Comisión de Sanidad del Congreso, en una sesión extraordinaria convocada para explicar su gestión durante la crisis migratoria.
La visita de García a Ceuta había generado una controversia con el Gobierno local. Tras regresar a Madrid, la ministra cuestionó la actuación de la administración autonómica y sostuvo que no había sido “lo suficientemente ágil” para habilitar espacios destinados a los inmigrantes que llegaron a la ciudad. También calificó de “xenofobia” las advertencias sobre un posible sobrecoste o una eventual saturación del sistema público sanitario ceutí.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), respondió al día siguiente que “nadie puede dar lecciones a Ceuta de solidaridad”. Además, consideró “absolutamente incorrecto” el comportamiento de la ministra y la acusó de intentar “descargar y eludir la responsabilidad echándole la culpa al Gobierno autonómico”.



