Las fuerzas de la coalición liderada por Arabia Saudí, que respalda al Gobierno internacionalmente reconocido de Yemen, aseguraron haber destruido 82 objetivos militares de los rebeldes hutíes en distintas zonas del norte y el oeste del país. Las operaciones se llevaron a cabo en las gobernaciones de Saada, Hodeida, Yauf y Marib, territorios bajo control de los insurgentes.
El portavoz militar de la coalición, Turki al Maliki, informó que la acción fue ejecutada por las Fuerzas Conjuntas de la Coalición y la presentó como una respuesta a los ataques hutíes contra los aeropuertos saudíes de Riad y Abha. Según el comunicado, los bombardeos alcanzaron emplazamientos de misiles balísticos, centros de mando y control, sistemas de comunicación, depósitos de armas y misiles, además de puntos de reunión de grupos hutíes.
La coalición afirmó que entre los blancos destruidos había once depósitos de misiles balísticos ubicados en zonas montañosas de Saada. Al Maliki calificó las acciones rebeldes de “brutales” y sostuvo que los ataques realizados fueron una “consecuencia” de esas agresiones.
Por su parte, las autoridades hutíes denunciaron un ataque contra una estación de servicio en la provincia de Damar. Según esa versión, la ofensiva atribuida a la coalición encabezada por Riad provocó la muerte de un ciudadano y dejó a otros tres heridos.



