El Mando de Fuerzas Conjuntas de la coalición para Yemen, liderada por Arabia Saudita, ratificó este domingo su apoyo al Gobierno yemení reconocido internacionalmente. El pronunciamiento se produjo después de que el presidente de Yemen, Rashad al Alimi, anunciara el inicio de una gran contraofensiva para expulsar de Saná a las milicias rebeldes hutíes, que controlan la capital desde hace más de una década, y derrotar al movimiento en todo el país.

“El Mando de Fuerzas Conjuntas de la Coalición continúa brindando pleno apoyo operativo a las Fuerzas Armadas yemeníes, reafirmando su postura junto al gobierno legítimo de Yemen y al hermano pueblo yemení para poner fin al golpe de Estado y restaurar el Estado y sus instituciones nacionales con el fin de construir el futuro de Yemen”, afirmó el portavoz de las fuerzas, Turki al Maliki, en un comunicado.

Al Maliki acusó a las milicias de Ansar Alá de imponer a la población un “bloqueo interno”, desplazar por la fuerza a ciudadanos de sus ciudades y pueblos y provocar hambre, además de saquear y racionar recursos para destinarlos a su supuesto “esfuerzo bélico”. También denunció abusos contra ancianos y miembros de tribus, la destrucción del tejido social yemení, actos de terror contra mujeres y el reclutamiento de niños soldados. El portavoz calificó esas acciones como parte de un “proyecto criminal”.