La Confederación General del Trabajo (CGT) llevó a cabo su cuarto paro general en repudio a las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei. Esta medida de fuerza se intensifica a medida que otros sindicatos se suman a la protesta, organizando una movilización frente al Congreso, donde se debatirá la reforma laboral.

Con un impacto notable en el transporte público, la ciudad se presenta casi desierta. La mayoría de los servicios de trenes y subtes se encuentran suspendidos, mientras que la actividad aérea también se ve afectada. En total, apenas 60 líneas de colectivos están operativas, lo que limita significativamente la movilidad de los ciudadanos.

La jornada de protesta refleja el descontento de diversos sectores laborales ante la situación actual y busca llamar la atención sobre las condiciones de trabajo y los derechos de los trabajadores en el contexto de las reformas propuestas por el gobierno.