La acampada instalada en la Puerta del Sol de Madrid comenzó a extenderse este sábado por otros puntos del centro de la capital, cuando se cumple una semana de su inicio espontáneo. Durante la mañana, pese a la lluvia, aparecieron nuevas tiendas en los laterales de la calle Preciados y en la calle Arenal.

La movilización surgió después de una manifestación multitudinaria en defensa del derecho a la vivienda y, a lo largo de los últimos siete días, consolidó una estructura territorial organizada. Sus participantes buscan trasladar el conflicto a todos los distritos y municipios y avanzar hacia una huelga general.

El origen de la protesta se remonta al desahucio ejecutado el miércoles 23 de septiembre contra Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años con un 50% de discapacidad que vivía desde 1956 en una vivienda del distrito de Retiro. La mujer fue evacuada en camilla y trasladada al Hospital Gregorio Marañón tras un cuarto intento de lanzamiento.

La situación había motivado la convocatoria, el sábado anterior, de manifestaciones en 40 ciudades bajo el lema “Ni una Maricarmen más”. La movilización reunió a 25.000 personas según la Delegación del Gobierno y a 300.000 de acuerdo con el Sindicato de Inquilinas de Madrid.

Después de que la marcha concluyera frente al Congreso de los Diputados, decenas de manifestantes regresaron espontáneamente a la Puerta del Sol y comenzaron a instalar allí la acampada, que ahora suma nuevos puntos en calles cercanas.