La situación política en Kosovo se ha vuelto crítica, ya que el país podría verse obligado a realizar nuevas elecciones parlamentarias en un plazo de tres meses si el Parlamento no logra elegir a un nuevo presidente antes de la medianoche del jueves. Esta situación ha generado preocupación entre los ciudadanos y los líderes políticos de la región.
Hasta el momento, solo se ha presentado un candidato para ocupar el cargo de presidente, lo que pone en riesgo la validez del proceso electoral, dado que la Constitución del país estipula que se requieren al menos dos postulantes. El actual mandato de la presidenta Vjosa Osmani finaliza el 4 de abril, lo que añade un sentido de urgencia a la situación.
El partido en el poder, Autodeterminación (Vetëvendosje, LVV), liderado por el primer ministro Albin Kurti, ha propuesto a Glauk Konjufca, actual ministro de Exteriores, como su candidato. Sin embargo, Konjufca advirtió que la falta de propuestas de la oposición podría llevar a Kosovo a la repetición de elecciones. Según la legislación electoral vigente, de no lograrse la elección del nuevo presidente, se deberán convocar elecciones anticipadas en un plazo de 45 días, con posibles fechas de votación el 12 o 19 de abril.

