El líder norcoreano, Kim Jong Un, ha puesto de relieve los "logros" militares de su país en los últimos años, en el marco de un congreso fundamental del Partido del Trabajo de Corea. Este encuentro tiene como objetivo evaluar la actuación de los funcionarios del régimen y delinear estrategias para fortalecer la disuasión nuclear de la nación.

Durante su intervención, Kim expresó su preocupación por las "difíciles circunstancias" que ha enfrentado el partido, al tiempo que elogió la determinación del pueblo y del Ejército. Según sus declaraciones, ambos han tomado medidas proactivas para alcanzar con éxito los objetivos y decisiones del partido en diversas áreas, incluyendo política, defensa, economía, cultura y relaciones internacionales.

El líder norcoreano también prometió trabajar para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y subrayó la necesidad de abordar las deficiencias de manera crítica. Además, enfatizó la urgencia de transformar todos los aspectos de la vida estatal y social para cumplir con las expectativas del pueblo. Por último, Kim acusó a las "fuerzas hostiles" de intensificar sus intentos de aislamiento contra Corea del Norte, lo que, según él, representa una amenaza para la seguridad del Estado y su población.