Axel Kicillof, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, se presentará este martes ante la Corte Suprema de Justicia para llevar adelante la segunda audiencia en su reclamo por los fondos que ANSES adeuda a la Provincia. Este monto, que se estima en $2,2 billones, ha generado una intensa disputa entre el gobierno local y el nacional, especialmente tras la decisión del ejecutivo de Javier Milei de suspender las transferencias de dinero a las provincias que no habían transferido sus cajas jubilatorias al Estado. La presencia de Kicillof, acompañado por un equipo de abogados y funcionarios, subraya la seriedad con la que se está abordando este conflicto.

El origen de esta controversia se remonta a marzo de 2024, cuando se implementó el decreto que frenó las transferencias que ANSES debía realizar mensualmente a Buenos Aires. Desde entonces, la provincia se ha visto privada de recursos que considera vitales para el funcionamiento de sus servicios y la atención a sus jubilados. En abril, Kicillof llevó el caso a la Corte Suprema, exigiendo la restitución de estos fondos, y argumentando que su derecho a recibirlos está respaldado por la legislación vigente. El monto total de la deuda, actualizado, supera los $2 billones, una cifra que refleja la magnitud del asunto.

La primera audiencia de este conflicto tuvo lugar el 17 de marzo y dejó indicios positivos para el gobernador y su equipo. En esa ocasión, asistieron funcionarios clave de la Provincia, como el ministro de Economía, Pablo López, y el Fiscal de Estado, Hernán Gómez. Por parte de ANSES, estuvo presente su secretario Legal y Técnico, Andrés María Gutiérrez. Durante la audiencia, la Corte desestimó el argumento de ANSES que alegaba falta de información para calcular las transferencias adeudadas, y le otorgó un plazo de 30 días para verificar si realmente requería información adicional o si la Provincia ya la había proporcionado.

Los técnicos de la provincia consideran que la defensa de ANSES es insostenible. Señalan que el organismo ha sido capaz de procesar y validar las deudas de otras jurisdicciones de forma ágil en los últimos meses, mientras que el reclamo de Buenos Aires permanece sin avances. Este hecho ha llevado a los funcionarios provinciales a concluir que la situación podría estar motivada por razones políticas más que por dificultades técnicas, dado que el monto adeudado representa casi el 50% del déficit previsional de las provincias que no han transferido sus cajas jubilatorias.

La presión ahora recae sobre el gobierno nacional, que deberá presentar pruebas que respalden su posición. Un día después de la primera audiencia, se produjo un cambio en la dirección de ANSES, con la renuncia de Fernando Bearzi, lo que ha llevado a especulaciones sobre si la presencia de Kicillof en la Corte pudo haber influido en esta decisión. En conferencias posteriores, el gobernador hizo alusión a esta renuncia, sugiriendo la posibilidad de que la situación en la Corte esté generando movimientos en el organismo previsional.

En el tiempo transcurrido entre las dos audiencias, ambos lados han mantenido intercambios técnicos que, según fuentes del equipo jurídico bonaerense, han fortalecido la posición de la Provincia en este litigio. Kicillof y su equipo aseguran que no se detendrán en su búsqueda de los fondos, enfatizando que la situación es crítica para los jubilados de Buenos Aires y para el equilibrio financiero de la Provincia. La expectativa de la audiencia de este martes es alta, ya que podría marcar un punto de inflexión en la resolución de este conflicto que ha mantenido en vilo a la administración provincial.