El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, utilizó sus redes sociales para reflexionar sobre el impacto económico de la última dictadura militar en Argentina, a 50 años de su instauración. En su mensaje, Kicillof destaca que el golpe de Estado de 1976 no solo fue una tragedia represiva, sino que también implementó un modelo económico que tuvo consecuencias devastadoras para la sociedad argentina. Su análisis se centra en cómo la dictadura buscó desmantelar las capacidades productivas e industriales del país, favoreciendo en su lugar un sistema que priorizaba la especulación financiera y la precarización laboral.

Kicillof menciona que el objetivo de la dictadura iba más allá de la represión política; se trataba de un plan que buscaba desarticular las organizaciones sociales y eliminar la solidaridad entre los ciudadanos. Esta estrategia, según el gobernador, tenía como fin sofocar cualquier esperanza de construir una sociedad más equitativa. En sus palabras, resuena un llamado a la memoria colectiva, recordando que no se trata solo de mirar al pasado, sino de proteger la democracia y los valores fundamentales que deben prevalecer en la sociedad argentina.

El gobernador enfatiza que la etapa democrática que el país ha alcanzado fue el resultado de la lucha y valentía de aquellos que se opusieron a la dictadura, especialmente las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Kicillof recuerda a los 30 mil desaparecidos, afirmando que su memoria debe estar presente siempre en la lucha por la verdad y la justicia. En este sentido, su mensaje se convierte en una invitación a no olvidar los horrores de la dictadura y a seguir trabajando por un futuro donde la violencia y la violación de derechos humanos no tengan cabida.

En el contexto de esta conmemoración, el 24 de marzo, la Plaza de Mayo se prepara para ser el escenario central de la marcha conmemorativa por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia. Este año, al cumplirse cinco décadas del golpe, se anticipa una gran movilización que convocará a miles de ciudadanos en defensa de los derechos humanos, con un claro mensaje de unidad entre diversas organizaciones sociales y políticas. La concentración principal se llevará a cabo frente a la Casa Rosada, pero también se esperan manifestaciones en otras ciudades del país, evidenciando la relevancia que tiene esta fecha en la memoria colectiva argentina.

Las organizaciones de derechos humanos y agrupaciones sociales han hecho un llamado a la ciudadanía para que participe de esta jornada de protesta y reflexión, que no solo recordará los crímenes del pasado, sino que también incluirá críticas hacia el actual gobierno de Javier Milei. La consigna es clara: exigir justicia y recordar que la lucha por los derechos humanos continúa vigente en la actualidad. Este año, la movilización se presenta como un momento crucial para reafirmar el compromiso de la sociedad con la defensa de la democracia y de los valores que la sustentan.

Ciudades como Rosario y Córdoba también se preparan para sus respectivas marchas. En Rosario, la movilización comenzará en la Plaza San Martín y se dirigirá al Parque Nacional a la Bandera, donde se realizarán diversas actividades artísticas y se leerá un documento con los reclamos de la jornada. En Córdoba, la marcha iniciará en Colón y Cañada, sumándose a la ola de manifestaciones que recorrerán el país en este día emblemático. Así, el 24 de marzo se convierte en una fecha no solo de recuerdo, sino de reivindicación y lucha constante por un futuro más justo.