El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se prepara para la apertura del 154° período de sesiones ordinarias en un contexto de tensiones internas dentro del peronismo. La frase "La Cámpora traspasó todo límite de convivencia" resuena en el entorno del mandatario, en referencia a la reciente designación del senador Mario Ishii como vicepresidente primero del Senado provincial. Esta decisión fue tomada en contra de la preferencia de Kicillof, quien había propuesto a un candidato del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). La situación ha reavivado las disputas en el Partido Justicialista (PJ) bonaerense, complicando los esfuerzos por construir una alternativa política sólida de cara a las elecciones de 2027.

La apertura de sesiones se llevará a cabo este lunes a las 18:00, justo después del discurso del presidente Javier Milei en el Congreso, programado para el domingo por la noche. En esta ocasión, Kicillof presentará su mensaje desde un atril especial ubicado en el centro del estrado, un cambio significativo respecto a las anteriores aperturas, donde utilizaba el sillón del presidente de la Cámara de Diputados. La expectativa en La Plata es alta, ya que se prevé la llegada de numerosos dirigentes del oficialismo y de la oposición, aunque el acto se limitará a la formalidad institucional sin la presencia de una gran movilización social.

Este año, Kicillof enfrentará la apertura de sesiones en un clima de conflicto gremial, ya que los docentes, estatales y judiciales realizarán un paro de 24 horas. La situación es crítica, ya que las clases en las escuelas públicas no comenzarán a tiempo. Aunque algunos sindicatos como SUTEBA apuntan al gobierno nacional como responsable, la paritaria provincial aún no se ha cerrado y la última propuesta del Ejecutivo, que incluía un incremento del 3%, fue rechazada. Además, ATE exige recategorizaciones y el pase a planta permanente de trabajadores, lo que añade una capa de complejidad a la situación que Kicillof deberá abordar en su discurso.