La dinámica interna de La Libertad Avanza está en plena transformación, adaptándose a las nuevas realidades políticas que se avecinan en el horizonte electoral. Aunque el proceso es menos intenso que el que se observa en el Gobierno, se vislumbran movimientos significativos que podrían determinar el rumbo del partido ante las elecciones del próximo año. En este contexto, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se prepara para mantener encuentros cruciales que definirán la estrategia electoral en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.

Este jueves, Milei recibirá en la Casa Rosada a los referentes del espacio político en ambas jurisdicciones para discutir las agendas locales y establecer los lineamientos que seguirán de cara a los comicios. En la Ciudad de Buenos Aires, la interlocutora de Milei será Pilar Ramírez, una de sus colaboradoras más cercanas, quien ha asumido la responsabilidad del armado electoral en el distrito tras la salida de Ramiro Marra, quien fue expulsado a principios de 2025. Ramírez se encuentra actualmente en la búsqueda de un candidato que pueda desafiar al PRO, un partido que ha dominado la ciudad durante casi dos décadas.

Por su parte, en la provincia de Buenos Aires, se presentan dos figuras prominentes que disputan el liderazgo del espacio: el diputado nacional Sebastián Pareja, cercano a Milei, y el legislador Agustín Romo, quien proviene de la agrupación conocida como "Las Fuerzas del Cielo", vinculada al asesor presidencial Santiago Caputo. Este escenario de competencia interna se vuelve más complejo con la incorporación de otros actores relevantes, como Alejandro Carrancio, Juan Esteban “Juanes” Osaba, Carlos Curestis y Diego Valenzuela, quienes también buscan posicionarse dentro del partido.

De cara al inminente encuentro en Balcarce 50, se anticipa que Osaba podría asumir el liderazgo del bloque de diputados provinciales. Este lunes, está convocada una sesión en la que se decidirán las nuevas autoridades del bloque, y existe la posibilidad de que Romo, que actualmente ocupa la jefatura, pase a desempeñarse como vicepresidente de la Cámara. Esta reconfiguración de poder se inscribe en un contexto donde Romo está negociando con otros espacios para asegurar su cargo, tras la decisión de Milei de no continuar al frente de La Libertad Avanza.

Además, Romo se encuentra en una lucha por desactivar un proyecto presentado por el Frente Renovador que busca exigir a las petroleras la obligación de informar sobre los aumentos en los precios de combustibles. Al parecer, Romo desea que el fracaso de esta iniciativa sea su última victoria personal, un movimiento que podría tener repercusiones significativas en su carrera política. En este marco, Pareja, como presidente del partido en la provincia, ha intentado desplazar a Romo de la jefatura del bloque desde el año pasado, lo que añade una capa de tensión a la ya compleja situación interna.

A pesar de estas tensiones, los círculos cercanos a ambos legisladores han declarado que la relación entre ellos se mantiene cordial. Recientemente, ambos fueron fotografiados abrazados durante el acto de asunción de Diego Santilli como jefe de Gabinete, lo que sugiere que, al menos en la superficie, las diferencias políticas no han derivado en confrontaciones abiertas. En este sentido, se menciona que cualquier desavenencia se limita a niveles inferiores dentro de la estructura del partido, lo que podría indicar una estrategia consensuada para enfrentar los desafíos que se avecinan.

Así, a medida que se acerca el periodo electoral, La Libertad Avanza se encuentra en un momento crítico de reestructuración y búsqueda de liderazgo, en un contexto donde la figura de Patricia Bullrich también empieza a influir en las decisiones estratégicas. La capacidad de Milei y su equipo para gestionar estas dinámicas internas será fundamental para determinar el futuro del partido y su capacidad de competir eficazmente en las elecciones de 2025.