Kaja Kallas, Alta Representante de la Unión Europea para la Política Exterior y de Seguridad, ha expresado que la muerte del ayatolá Alí Jamenei representa un momento crucial para Irán. A través de sus redes sociales, Kallas compartió imágenes de reuniones con ministros de Relaciones Exteriores del G7 y otros países de la región, en un contexto de intensos esfuerzos diplomáticos tras el fallecimiento del líder supremo iraní. Este evento, según reportes, ocurrió en medio de bombardeos estadounidenses e israelíes dirigidos a las estructuras de poder de Irán, con el objetivo de inducir un cambio de régimen.

La funcionaria europea ha calificado este suceso como un punto de inflexión, destacando la inestabilidad que enfrenta el país a corto plazo. Kallas enfatizó que la muerte de Jamenei abre la posibilidad de un Irán diferente, donde su población pueda disfrutar de mayor libertad para determinar su propio futuro. Asimismo, informó sobre las conversaciones sostenidas con socios internacionales, incluidos países vecinos, apuntando a la búsqueda de medidas concretas para reducir las tensiones en la región.

Por su parte, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, también ha mantenido contacto con el rey Abdalá de Jordania, expresando su solidaridad tras los recientes ataques atribuidos a Irán. En sus declaraciones, la líder europea vinculó la muerte de Jamenei con una renovada esperanza de cambio entre los iraníes, instando a que se garantice un futuro en el que el pueblo tenga la capacidad de forjar su destino. Sin embargo, advirtió sobre el riesgo de inestabilidad y la posibilidad de un aumento de la violencia en la región, lo que ha llevado a Europa a centrarse en la incertidumbre en torno a la sucesión del liderazgo iraní y las posibles repercusiones para los países vecinos.

Se ha observado un interés por parte de la Unión Europea en prevenir una escalada de tensiones en la zona, especialmente entre los países que han sufrido las consecuencias de las acciones militares iraníes. Las menciones de Kallas sobre interlocutores de naciones como Israel, Jordania, Egipto y otros, reflejan la preocupación existente respecto a la estabilidad regional tras la muerte de Jamenei y el futuro liderazgo en Teherán. La colaboración entre Kallas y Von der Leyen resalta la intención de apoyar al pueblo iraní durante esta etapa de transición, enfatizando la búsqueda de vías que faciliten la reducción de tensiones tanto políticas como militares.