El juicio oral que involucra a la ex presidenta Cristina Kirchner, junto con varios exfuncionarios de su administración y empresarios, por presuntos casos de corrupción y sobornos entre 2003 y 2015, dará un importante paso adelante en mayo. A partir de ese mes, comenzarán las declaraciones de testigos en el Tribunal Oral Federal 7, donde se han fijado audiencias que se llevarán a cabo de manera presencial en Comodoro Py 2002 cada martes y jueves. Este nuevo capítulo del juicio promete arrojar luz sobre las alegaciones de corrupción que han sacudido la política argentina en los últimos años.

Entre los primeros testigos convocados se encuentra Hilda Horovitz, quien fue esposa del arrepentido Oscar Centeno, responsable de los famosos cuadernos que documentan los pagos de coimas realizados por empresarios a funcionarios del gobierno kirchnerista. Centeno, en su rol de chofer de Roberto Baratta, dejó constancia de los movimientos de dinero que generaron un escándalo de dimensiones nacionales. Su ex esposa, Horovitz, es considerada una figura clave en el proceso, dado que su testimonio podría aportar detalles inéditos sobre las dinámicas de corrupción dentro de la administración de Kirchner.

Además, se ha solicitado la declaración de Miriam Quiroga, la ex secretaria de Néstor Kirchner, y de Jorge Bacigalupo, un amigo del remisero Centeno, quien supuestamente tuvo en su poder una caja con los cuadernos que documentan estos sobornos. Todos los testigos deberán comparecer ante el tribunal y declarar bajo juramento, lo que significa que estarán obligados a responder a las preguntas tanto de los jueces como de los fiscales y abogados defensores involucrados en el juicio.

De aquí a finales de abril, el Tribunal, conformado por los jueces Germán Castelli, Fernando Canero y Enrique Méndez Signori, se centrará en escuchar las declaraciones indagatorias de los acusados que aún faltan por comparecer. Entre ellos se encuentran Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, ex secretarios de Transporte, quienes han anunciado su intención de declarar. Jaime, que se encuentra detenido en otra causa penal, deberá asistir desde la cárcel, mientras que Schiavi se presentará de forma presencial, lo que añade una capa de complejidad al desarrollo del juicio.

El cierre de las indagatorias está previsto para el 30 de abril, con la presencia de José López, ex secretario de Obras Públicas y quien se hizo famoso por intentar esconder 9 millones de dólares en un convento en 2016. López, que también es arrepentido en este caso, será trasladado desde el penal para cumplir con su declaración. Estos testimonios son fundamentales para entender el alcance y la operativa de las presuntas redes de corrupción que funcionaron durante el gobierno kirchnerista.

A partir del 5 de mayo, el juicio se reactivará con las declaraciones de testigos, que se ampliarán a lo largo del mes. Entre los convocados se encuentran tres periodistas del diario La Nación, incluyendo a Diego Cabot, cuyo trabajo periodístico fue crucial para destapar este escándalo de corrupción. Durante mayo, se espera que se escuchen a un total de 43 testigos, entre los que figuran nombres relevantes como Roberto Lavagna, Mariana Zuvic y el financista Leonardo Fariña, quien también ha sido arrepentido en otros casos relacionados con la corrupción política. Este proceso no solo busca esclarecer los hechos, sino también restaurar la confianza de la ciudadanía en las instituciones judiciales y políticas del país.