En el contexto de las elecciones presidenciales en Perú, el candidato del Partido del Buen Gobierno, Jorge Nieto, ha manifestado su firme postura ante las acusaciones de fraude electoral que han surgido en torno a los resultados preliminares. En una conferencia de prensa realizada en Lima, Nieto afirmó que se proyecta a competir en la segunda vuelta electoral, donde se encuentra en una reñida contienda con Keiko Fujimori y otros candidatos. Al momento del escrutinio, Nieto ocupa el tercer lugar con un 11,5% de los votos válidos, seguido de cerca por Rafael López Aliaga, quien tiene el 12,37%, y Roberto Sánchez con el 11%.
Durante su intervención, Nieto hizo un llamado a quienes denuncian fraudes a que presenten pruebas concretas de sus afirmaciones; de lo contrario, deberían abstenerse de hacer tales declaraciones. Su crítica se centró en las acciones de López Aliaga, quien ha exigido la detención del organizador de los comicios y ha generando un clima de incertidumbre. "No voy a caer en la demagogia ni a fomentar la violencia en las calles. Quien tiene acusaciones de fraude, que las demuestre; si no puede, que se calle, porque está causando un daño irreparable al país", enfatizó el candidato.
Nieto también recordó la situación de las elecciones de 2021, cuando la derecha peruana alegó irregularidades sin evidencia concreta, lo que llevó a investigaciones que no lograron corroborar tales afirmaciones. "El escándalo que se generó fue innecesario y desgastante. Somos políticos responsables y debemos actuar con seriedad", declaró. Esta reflexión resalta la importancia de una comunicación clara y basada en hechos en un ambiente político ya de por sí tenso.
El exministro subrayó que su partido respetará el resultado de las elecciones, siempre que el conteo de votos se realice de manera transparente y sin contratiempos. Aun así, no dejó de cuestionar las irregularidades observadas en el proceso electoral, como la falta de material necesario que impidió la apertura de varios colegios en Lima a tiempo. Además, expresó su preocupación por la tardanza en el traslado de las actas de votación, lo que podría afectar la legitimidad del proceso. "Estamos atentos y exigimos explicaciones a las autoridades electorales sobre estas deficiencias", manifestó Nieto.
En caso de que se convoquen nuevas elecciones, Nieto se mostró optimista sobre sus posibilidades de éxito en una eventual primera vuelta. "Las señales que recibimos son alentadoras, pero necesitamos que todas las actas sean contabilizadas adecuadamente", afirmó. Esta certeza se basa en cálculos que su equipo ha realizado, lo que refleja un enfoque estratégico y analítico del proceso electoral.
La postura de Nieto se presenta como un intento de calmar los ánimos en un entorno ya polarizado, donde las acusaciones de fraude pueden desestabilizar aún más la situación política. Al hacer un llamado a la responsabilidad, busca posicionarse como un líder que prioriza la paz y la legitimidad del proceso democrático por encima de la lucha por el poder. En un momento crítico para el país, la transparencia y la confianza en las instituciones serán fundamentales para el futuro político de Perú.



