El Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, dio inicio a las sesiones legislativas con un discurso contundente en el que afirmó que "la ciudad del caos y el desorden se ha terminado". Macri enfatizó que su administración está enfocada en restablecer el orden sin comprometer las libertades de los ciudadanos, rechazando las prácticas que afectan la convivencia, como cortes de calles, piquetes y usurpaciones.
Durante la apertura en la Legislatura porteña, el alcalde destacó los progresos realizados en la lucha contra la venta ilegal y las usurpaciones, además de anunciar que se abordará la problemática de las personas en situación de calle. En este sentido, Macri solicitó a los legisladores la creación de una normativa que permita al Estado prohibir la residencia en la vía pública, argumentando que es necesario que se acepte la ayuda ofrecida, sin que esto implique una persecución. "Queremos rescatarlos", aseguró, refiriéndose a las 1.800 personas que, a pesar de recibir asistencia, no la aceptan debido a problemas de adicciones y salud mental.
El mandatario también hizo un llamado a reformar la Ley Nacional de Salud Mental y criticó la Comisión Nacional Interministerial en Políticas de Salud Mental y Adicciones, considerándola ideologizada y un obstáculo para mejorar la situación. En su discurso, Macri subrayó que su gestión ha logrado desarticular piquetes y ventas ilegales en más de un 90%, beneficiando a más de un millón de vecinos. Reiteró que la política de su gobierno se basa en el orden y la convivencia, asegurando que no hay lugar para minorías que perturben la paz social.



