El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, liderado por Jorge Macri, ha anunciado un ambicioso plan destinado a regular las aplicaciones de transporte y modernizar el sistema de taxis. Esta iniciativa se presentará a la Legislatura porteña en un esfuerzo por establecer un marco normativo que permita la competencia justa entre taxis y plataformas digitales. Según Macri, la intención es que "taxis y aplicaciones compitan bajo reglas claras", una afirmación que refleja la necesidad de un equilibrio en un sector que ha estado marcado por la informalidad y la falta de regulación adecuada.
La propuesta fue revelada en el día de ayer durante un encuentro en la sede gubernamental de Parque Patricios, donde Macri estuvo acompañado de diversos actores clave, incluyendo representantes del Sindicato de Taxistas y de las empresas de aplicaciones como Uber y Cabify. También participaron el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, y el ministro de Movilidad e Infraestructura, Pablo Bereciartua. Este tipo de reuniones son esenciales para fomentar un diálogo entre los diferentes sectores que operan en el área del transporte, considerando que han existido tensiones significativas entre los taxistas y las plataformas digitales en el pasado.
Macri expresó su preocupación por la falta de acción por parte de las administraciones anteriores, indicando que durante años, la política había ignorado las realidades del transporte urbano. "Todos usaban las plataformas y sabían que existían, pero nadie se animaba a ordenar las cosas", afirmó. El mandatario agregó que el nuevo enfoque busca priorizar "la libertad de los usuarios por encima de las trabas burocráticas", lo que sugiere un cambio en la filosofía de la regulación del transporte en la ciudad.
El proyecto de ley y el decreto que acompañará esta iniciativa se centrarán en la agilización de los procesos de viaje, así como en la mejora de la seguridad y en la reducción de la carga burocrática para los taxistas. Este esfuerzo se da en el contexto de una creciente necesidad de normalizar la coexistencia entre los taxis tradicionales y las aplicaciones digitales, un ámbito que ha estado marcado por conflictos y protestas, algunas de ellas violentas, en los últimos años. La implementación de estas reformas podría ser un paso crucial para estabilizar un mercado que ha experimentado notables cambios en los últimos tiempos.
Dentro de las reformas propuestas, se prevé una revisión del Código de Tránsito y Transporte vigente, que actualmente impone numerosas exigencias a los taxistas, como la renovación anual de licencias y la Verificación Técnica Vehicular (VTV). Estas obligaciones, que suelen requerir trámites separados y costosos, han sido objeto de críticas por parte de los propios taxistas, quienes consideran que limitan su capacidad de competir con los servicios de aplicaciones. Con la nueva normativa, se busca simplificar estos procedimientos, lo que podría resultar en una mayor equidad en la competencia.
Entre los cambios más significativos que se están considerando, se incluye la posibilidad de habilitar vehículos de mayor porte y capacidad, permitiendo hasta ocho plazas, incluida la del conductor. Además, se contempla la inclusión de vehículos de categoría M1, como camionetas familiares, y la reducción del número mínimo de pasajeros de cinco a cuatro. Estas modificaciones apuntan a adaptar el servicio a las necesidades actuales de los usuarios y a fomentar una mayor diversidad en las opciones de transporte.
Por último, el decreto también contempla la eliminación de requisitos obsoletos, como la capacidad mínima de baúl que actualmente se exige y el número máximo de plazas para vehículos accesibles. Asimismo, se eliminará la necesidad de formalizar ciertos trámites a través de un escribano público, lo que debería simplificar aún más el proceso para los taxistas y permitirles operar de manera más eficiente en un mercado que sigue evolucionando rápidamente. La implementación de estas reformas podría representar un cambio significativo en la dinámica del transporte en la ciudad, beneficiando tanto a los usuarios como a los operadores del sector.



