Javier Milei da inicio este domingo a un nuevo ciclo de sesiones ordinarias, el tercero desde su asunción como presidente. En esta ocasión, el mandatario se presentará ante un Congreso que ha cambiado significativamente en comparación con el que lo desafió hace solo unos meses. En un contexto donde algunos funcionarios destacados se enorgullecen de la cantidad de leyes aprobadas, Milei se enfrenta a un Poder Legislativo que parece acercarse a un rol de mera formalidad.

El discurso del presidente está programado para las 21 horas, en un horario que se ha vuelto característico de su gestión. Este año, el Congreso muestra un rostro completamente diferente al del año anterior, cuando solo se sancionaron 11 leyes, el peor registro en una década. Cabe destacar que ninguna de estas iniciativas provino del Ejecutivo, sino que fueron impulsadas desde la oposición o surgieron de gobiernos anteriores. De las 11 leyes, siete fueron vetadas por el presidente, y tres de ellas fueron nuevamente propuestas por las dos terceras partes de ambas cámaras.

Sin embargo, la situación ha cambiado drásticamente desde el triunfo electoral de octubre, que sorprendió a muchos. Desde entonces, el oficialismo ha logrado avanzar en su agenda legislativa, aprobando su primer Presupuesto y otras importantes reformas, como la de Inocencia Fiscal, la reforma laboral, y la nueva Ley de Régimen Penal Juvenil. En solo tres meses, de los cuales uno estuvo en receso, el Congreso ha experimentado un giro de 180 grados, consolidando el poder de la coalición libertaria y debilitando a la oposición, especialmente al peronismo, que ha visto cómo varios de sus gobernadores colaboraron en la sanción de leyes clave.

La oposición tuvo un rol protagónico durante el 2025, marcando la agenda de Milei. Sin embargo, la balanza se ha inclinado a favor de LLA, que ha pasado de contar con alrededor de 40 diputados y seis senadores a una situación mucho más favorable en el actual contexto político.