Las Montañas Rocosas que rodean el valle de Jackson Hole, en Wyoming, volverán a recibir desde este jueves a representantes de los principales bancos centrales. El encuentro anual, que se celebra desde 1982 durante el último fin de semana de agosto en esta estación de montaña, tendrá como protagonista a Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, quien debutará como anfitrión del cónclave.
La edición número 49 del simposio se desarrollará del 27 al 29 de agosto bajo el lema “Innovación financiera: implicaciones para los pagos y las políticas”. Sin embargo, la atención de los mercados estará concentrada en las señales que puedan surgir sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal, que celebrará su primera reunión de política monetaria el 16 de septiembre.
En ese marco, la intervención de Warsh, prevista para este viernes, genera especial expectativa. Se espera que el titular de la Fed se refiera a la evolución de las tasas de interés en Estados Unidos y a las recientes turbulencias en torno a los bonos del Tesoro. La preocupación aumentó luego del fuerte repunte de los rendimientos exigidos, tras el paso de la deuda estadounidense por la barrera histórica de los 40 billones de dólares, equivalentes a 34,3 billones de euros.
Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, no asistirá a Jackson Hole en esta edición. El encuentro, de todos modos, volverá a concentrar la mirada sobre las definiciones y señales de las principales autoridades monetarias en un contexto de inquietud por el comportamiento de la deuda estadounidense.



