La Fuerza Aérea de Israel ha informado sobre la destrucción del avión oficial utilizado por Alí Jamenei, lo que representa un golpe considerable para la coordinación entre los líderes iraníes y sus aliados en la región, a quienes Israel se refiere como el 'eje de resistencia'. Este ataque se llevó a cabo en el aeropuerto de Mehrabad, en Teherán, justo después de que medios iraníes reportaran incidentes en la zona, aunque sin proporcionar detalles sobre los daños ocasionados.

Según el comunicado emitido por Israel, la aeronave en cuestión era utilizada por el líder supremo iraní, fallecido el 28 de febrero, así como por otros altos funcionarios y miembros del Ejército de Irán. Este avión jugaba un papel crucial en actividades vinculadas a la adquisición de material militar y a la gestión de relaciones con los países aliados. Además, el Ejército israelí destacó que la destrucción de este activo limita la capacidad del régimen iraní para restablecer su poder militar y mantener la interacción con grupos aliados en la región.

La ofensiva se produjo tras el asesinato de Jamenei, quien murió en el mismo bombardeo que tuvo lugar en el inicio de una operación coordinada entre Estados Unidos e Israel. En ese ataque, también perdieron la vida su esposa y varios familiares. Las cifras sobre víctimas de esta ofensiva varían significativamente: mientras que las autoridades iraníes reportan más de 1.200 fallecidos, Human Rights Watch eleva esa cifra a más de 3.000, la mayoría civiles, lo que refleja el impacto humano del conflicto en la población. Ante esta situación, Teherán ha respondido con ataques a territorio israelí y a intereses estadounidenses en la región, intensificando así la escalada de tensiones en Oriente Próximo.