El Ejército israelí llevó a cabo la demolición de la vivienda de un palestino señalado como responsable de un ataque mortal ocurrido en noviembre de 2025, en Cisjordania. Este suceso dejó como saldo la muerte de un ciudadano israelí y varios heridos.

La operación se llevó a cabo en Beit Umar, donde las fuerzas militares destruyeron la casa de Ualid Sabarné, quien, junto a otro palestino llamado Imran al Atrash, fue implicado en un atropello seguido de apuñalamiento en la zona de Gush Etzion. Este ataque, registrado el 18 de noviembre de 2025, resultó en la muerte de Aharon Cohen, de 71 años, y dejó a otros tres heridos.

La política de demolición de viviendas por parte de Israel ha sido objeto de críticas, ya que se considera un castigo colectivo hacia las familias de aquellos palestinos acusados de perpetrar ataques. Las autoridades palestinas han denunciado estas acciones como violaciones de los derechos humanos, intensificando así el conflicto en la región.